ECONOMIA ESTRATEGIAS DIFERENTES

China copa el Mercosur pero Dilma se asocia mejor que CFK

Las ventas chinas crecen más que el comercio intrarregional. Brasil hace acuerdos productivos, pero la  Argentina privilegia el crédito.

El dragón chino metió la cola en el Mercosur y ganó terreno sobre la base de las necesidades y diferencias del bloque regional. En los últimos años, mientras que el comercio intrazona bajó al 14%, la participación de China creció al 16%, un signo de los tiempos en los que el gigante asiático se convirtió en el socio estratégico tanto de la Argentina como de Brasil.
La relación dentro de los socios mayores del Mercosur, además, mantiene una caída de comercio, y las perspectivas no son buenas: Brasil anunció ayer un ajuste por US$ 23 mil millones para este año–que contó con el visto bueno de la titular del FMI, Christine Lagarde, de visita en el país–. Y aumentó la previsión de caída de la economía para este año del 0,9 al 1,2%.
Para darle aire a su economía, con la visita del primer ministro chino, Li Keqiang, a Brasil –pero también a Colombia, Perú y Chile–, Dilma Rousseff firmó acuerdos por US$ 53 mil millones que más allá del monto, marcan diferencias con los acuerdos de Argentina por el contenido. “En Brasil, China financia producción mientras que en la Argentina sólo se consiguió financiamiento para infraestructura”, analizó el director de la consultora DNI, Marcelo Elizondo. “Además, Brasil generó mercado en China, en línea con otros países de la región”, explicó en referencia a los acuerdos por ventas de aviones de Embraer que se cerraron esta semana.
“Muchos de estos acuerdos ya se habían anunciado”, aclaró por su parte el economista Mauricio Claverí, de Abeceb. “Para China son negociaciones estratégicas de largo plazo y expansión regional, para garantizarse materias primas, ganar injerencia y dominio económico y financiero y competir con Estados Unidos”, agregó.
Del otro lado, la búsqueda argentina fue más “cortoplacista, por la urgencia de conseguir financiamiento para ganar tranquilidad y abastecer la demanda de dólares para la gente y las empresas”, recordó Claverí. Brasil, por su parte, “está urgido de otra manera: tiene un lento crecimiento. China es un socio con enorme cantidad de financiamiento que puede impulsar proyectos de producción y ventas industriales”.
“Brasil va a mantener la prioridad sobre las empresas nacionales, un margen para nacionales del 20 al 25% en las licitaciones. Los contratos de la Argentina en cambio derivaron en acuerdos directos cuando haya financiamiento chino, sin licitaciones”, recordó Claverí.
China, además, tomó el lugar de Brasil en cuanto a auxilio financiero. En algunos casos, “los proyectos que firmó con China se conversaron con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, el BNDES pero no se pudo avanzar”. El banco brasileño pasó de prestar US$ 802 millones en 2011 a inyectar sólo US$ 22 millones en 2014.
La diferencia se ve también en los números de la relación comercial. Según los datos de Thomson Reuters Datastream, en los últimos ocho años, las exportaciones de Brasil hacia China crecieron 383% mientras que en el mismo período las ventas de Argentina a China aumentaron 37,5%. Del otro lado, las compras de Brasil a China aumentaron 367% y las de la Argentina al país asiático con 170%. El tándem productivo China-Brasil, en tanto, puede afectar exportaciones argentinas a Brasil en términos comerciales, a favor de China en sectores como el automotor y químicos y plásticos.
Esta semana Dilma y el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, analizaron la posibilidad de que el Mercosur negocie acuerdos comerciales de forma bilateral, un viejo anhelo de Uruguay pero también de Brasil, que siempre coqueteó  con Estados Unidos.
“El Mercosur no está negociando como bloque. Hay una fatiga del Mercosur”, indicó Elizondo, para quien más allá de quién gane las elecciones, el bloque se debe un debate sobre cómo asociarse con el mundo. “No se trata de generar mercado interno, sino de establecer acuerdos con otros bloques, como el Asean y la Alianza Pacífico”, sostuvo.
“De forma general el comercio crece pero los países que tienen acuerdos comerciales crecen más”, señaló Eduardo Vitor, director de Gestión de Mercados de la división de Global Trade de Thomson Reuters, que recordó que el bloque espera cerrar el acuerdo comercial con la Unión Europea.

Patricia Valli