ECONOMIA ROUND EN WASHINGTON

Club de París achica los márgenes para una negociación con el país

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Los acreedores de la Argentina en el Club de París, cansados de dilaciones, parecen resueltos a adoptar una actitud “más dura y más exigente”, que aún no se sabe qué forma revestirá.

Esa posición fue acordada entre los principales acreedores del Club de París –Alemania, Japón, Holanda, España, Italia y los EE.UU.–, que concentran el 88% de la deuda. El caso argentino fue el tema principal del tour d’horizon del jueves pasado en  el palacio de Bercy, a orillas del Sena, sede de la Dirección del Tesoro del Ministerio de Finanzas, que coordina las actividades del Club de París. Ellos denominan tour d’horizon a las reflexiones rápidas que pasan revista a problemas pendientes o negociaciones en curso.

Aunque no se adoptó una línea de acción precisa, los acreedores están resueltos a no tener más contemplaciones en otros ámbitos en los que se juega el futuro financiero de argentino, como el FMI, el juicio de los fondos buitre en Nueva York y los litigios relacionados con inversiones que se sustancian en el Ciadi, del Banco Mundial.

Contrariamente a algunas  versiones de los últimos días, no hay reuniones previstas con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Los acreedores creen que, tras las sucesivas dilaciones adoptadas por el gobierno argentino desde que Cristina Kirchner anunció en septiembre de 2008 su decisión de pagar al contado la deuda atrasada, lo único que puede modificar la irritación del Club de París es una oferta clara de negociación con un plan concreto de reembolsos.

“Tras cinco años de dilaciones, evasivas y ardides no creemos más en las promesas, porque conocemos el resultado”, dijo un vocero del Club. Algún reflejo de estas decisiones podría apreciarse en Washington, a partir del viernes, en la asamblea anual conjunta del FMI y el Banco Mundial, para la cual viajarán el jueves Lorenzino, junto al secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, y la titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont.



Christian Riavale desde París