ECONOMIA ACUERDO SOCIAL O METAS, EL DEBATE EN EL GOBIERNO


Cómo cortar con diez años de inflación alta

La Argentina cumplirá en 2017 una década de inflación de entre 20 y 25% en promedio.

PLAN I. Prat-Gay busca un gran pacto multisectorial.
PLAN I. Prat-Gay busca un gran pacto multisectorial.
Foto:cedoc
La Argentina cumplirá en 2017 una década de inflación de entre 20 y 25% en promedio. La inercia de una sociedad hasta acostumbrada a los aumentos de precios obliga al Gobierno a analizar cómo hacer para llevar el costo de vida a 5% en 2019, como prometieron en la campaña. “La inflación es un tema dominante en Argentina desde 1988 y modificó la cultura de la sociedad: impulsa a gastar rápidamente, porque si no, se desvaloriza la moneda y, además, desincentiva el ahorro”, dice el sociólogo Manuel Mora y Araujo.

Hay dos recetas en el gabinete: un acuerdo social, tal como propuso la semana pasada el ministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay, y las metas de inflación, como apuesta el jefe del Banco Central, Federico Sturzenegger.
Federico Moll, coordinador de Modelos y Proyecciones de la consultora Ecolatina, afirma: “Estamos empezando un proceso de desinflación que continuará en los próximos años, pero no vemos que la velocidad sea la esperada por el BCRA”. En este sentido, Moll dijo que el BCRA comenzó “con el pie izquierdo” en términos de credibilidad su política de fijar la meta de inflación para 2016 en un 25%, ya que no será menor a un 40%. “El esquema de metas de inflación debe considerar la inflación futura y, en este contexto, convencer a los trabajadores de guiar así sus decisiones es pedirles que acepten una caída del salario real. Un acuerdo social sería clave para alcanzar las metas en 2017”, agregó.

El director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) Andrés Asiain coincidió en el valor de un pacto social. “Nuestro país tiene inflación de tipo inercial, ya que se convive con ella por un largo tiempo y los contratos se indexan. Se puede reducir mediante un acuerdo social que congele los precios, las tarifas y el dólar durante el período de negociaciones paritarias para desacelerar las expectativas de inflación”, explicó Asiain.

Diferencias.  Sin embargo, otros economistas descartaron el acuerdo social y destacaron la política macroeconómica (fiscal y monetaria) como el camino para reducir la inflación. Maximiliano Castillo, director de Análisis de Coyuntura Macroeconómica (ACM), indicó: “El pacto no sirve de nada si no hay cambios en las políticas. No resuelve el problema; sólo ayuda a que sean menos rígidos los programas fiscales y monetarios, pero no los sustituye”.
En la misma línea que Castillo se plantaron Daniel Artana, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), y Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de la consultora de Orlando Ferreres. “El acuerdo social puede tener algún rol, pero lo primordial es que haya consistencia entre la política fiscal y la monetaria”, expresó Artana, a quien también le parecen “optimistas” las expectativas del BCRA de bajar la inflación a menos de 5% en los próximos tres años.


Santos la bajó en Colombia: hoy es presidente

Un ejemplo cercano de victoria en el combate a la inflación –en el que se podría ver reflejado el caso argentino– es el de Colombia, en donde también hubo un período de nueve años consecutivos (1985-1994) de subas generalizadas de precios mayores al 20% anual y se logró bajar, gradualmente, a menos del 5%.

El actual presidente colombiano Juan Manuel Santos reveló las claves de esta lucha en una entrevista con PERFIL en junio. “Introdujimos un concepto que se llama ‘inflación objetiva’: uno pone las metas y adecúa su política monetaria y fiscal para lograrlas”. “Se bajó en ocho años al 3%”, había contado aquella vez el mandatario. La inflación en Colombia estuvo durante 28 años (1971-1998) por encima del 10% anual y tuvo un pico de 32% (1990).
No obstante, el ‘método Santos’ también es criticado. Andrés Asiain, director del CESO, dice: “La baja de la inflación en 1999 se dio por una caída en el PBI (4,2%) y un desempleo del 20% y se logró sostener por el ciclo alcista en el precio del petróleo”, detalló Asiain.

Santiago Spaltro