ECONOMIA CONTADOR PATAGONICO

De Sousa, de la Franja Morada a arquitecto financiero de López

En 2001, el dueño de los casinos lo nombró su socio para crear Oil M&S. Hoy es su mano derecha también para el negocio del juego.

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Puede decirse que es socio de Cristóbal López en el Grupo Indalo y a través de esa empresa en el multimillonario negocio de los casinos que acapara el empresario K. Pero lo que mejor representa a Fabián De Sousa no es su propiedad de 30% del conglomerado petrolero, sino su capacidad para armar las estructuras de los negocios que encabeza López.

Es contador, pero cuando habla también parece ingeniero. Es que trabajó toda su vida en empresas petroleras en la Patagonia. Y como López, vive en Rada Tilly, Comodoro Rivadavia, Chubut.

Los sindicalistas del sur le tienen respeto. Afirman que sabe solucionar problemas tan eficientemente como zanjar con pagos las diferencias salariales. “Es un tipo preparado, predispuesto al diálogo”, sintetizó un gremialista.

Pero algunos ejecutivos del sector dicen todo lo contrario y que suele mostrarse soberbio en las negociaciones. 

A De Sousa no le gusta que lo comparen con otros empresarios alineados al Gobierno. Ni con “expertos en mercados regulados”, como los Eskenazi, de quienes critica como fallida su intervención en YPF,  ni con Daniel Vila y José Luis Manzano, a los que no considera petroleros “porque para serlo hay que tener pozos y trabajar a riesgo”. Mucho menos con Lázaro Báez.

De Sousa supo militar en la agrupación radical Franja Morada durante sus tiempos como estudiante y como algunos de sus correligionarios, ahora afirma que la empresa que dirige creció porque “yo tomo el riesgo argentino que los mercados distorsionan. Tan mal evalúa el mercado que no puede ser que una empresa como Petrobras que en la Argentina factura US$ 700 al año tenga un valor de mercado de US$ 1.100 millones”, dijo hace una semana.

Fue a fines de los 90 que De Sousa conoció a Cristóbal López. El contador trabajaba en una empresa de servicios petroleros extranjera y López lo contrató para que dirija Almería Austral, la única empresa nacional que hacía pozos para las grandes petroleras.

De Sousa dice ser admirador de Oscar Vicente, que salvó por un tiempo a la empresa de López al contratarla para  la petrolera que dirigía, de la familia Perez Companc. Pero los números no cerraron y López la vendió Almería Austral a una firma extranjera en 2001.

De Sousa se quedó sin trabajo. Fue rescatado por el ya propietario de varios casinos en el sur para crear Oil M&S, que se dedicaba a alquilar equipos y servicios de transporte, entre otros, al negocio del oro negro. Desde entonces, (2001) De Sousa es socio de Cristóbal López.

Oil M&S creció rápido. Hoy tiene 1.100 empleados, participa en 14 áreas de exploración de gas y petróleo y a su vez controla Petrolera Cerro Negro que tiene la concesión del área del mismo nombre hasta 2025. Y Oil M&S es sólo una pequeña parte del conglomerado de Cristóbal López.
Ese fue su primer gran armado para el dueño de los casinos. El último es la reingeniería de sus activos energéticos para crear una compañía en los EE.UU. que concentre  los fondos que necesita para controlar Petrobras en la Argentina u otras dos operaciones, que De Sousa y López mantienen en secreto, para adquirir empresas en Colombia y México. Sólo si se concreta alguna de estas operaciones, Centenary International Corp. heredará en Nueva York las propiedades del Grupo Indalo para atraer dólares sin pasar por la Argentina.



R.B.