ECONOMIA DESDE DE LA OPOSICION


Denuncian que el Gobierno garantiza energía cara para atraer inversiones

DESDE DE LA OPOSICION

Con el aumento de gas para la industria que se mantuvo vigente según el fallo de la Corte Suprema, la Argentina tiene una tarifa un 20% más cara que el Mercosur y un 50% por arriba de la media mundial.

Así se desprende de un análisis realizado por el massismo, según destacó el diputado del Frente Renovador José Ignacio De Mendiguren, que además denunció que los contratos en dólares a diez o 15 años que está cerrando el Gobierno “están convirtiendo a la Argentina en un país de energía cara a futuro”.

En línea con su intervención en la audiencia de la que participó el ministro de Energía, Juan José Aranguren, el legislador planteó que “el Gobierno no explicó cuál va a ser la política energética que permita salir de la caída de actividad”.

De acuerdo con el análisis del ex presidente de la UIA hoy los costos de la energía en la Argentina le restan competitividad. Además de las diferencias con el promedio mundial y el bloque regional, los costos también están por arriba de los de Estados Unidos en un 50%.

La visión es compartida por la mesa chica de la entidad fabril, donde el precio de la energía justifica también los mayores costos de la producción interna. “En el sector transable, que compite con el mundo, no se pueden trasladar estos costos. No se puede llegar a Brasil con un traslado porque no entrás al mercado”, ejemplificaron fuentes del sector.

El gas, además, es responsable del 40% de la producción de electricidad y el precio es determinante incluso en ese caso.

Pero más allá de la cuestión tarifaria, la industria está preocupada por el nivel de oferta, después de los cortes de abastecimiento de gas durante el invierno. La variable de la oferta determina la posibilidad de que se radiquen inversiones.

“Hoy ayuda una mala noticia, que es la caída de la actividad, ¿pero qué pasa si se recupera?”, se preguntan los industriales sobre las posibilidades de contar con el suministro energético. “A raíz de la contracción que experimentó la producción fabril durante el primer semestre, las empresas operaron, en promedio, al 64,4% de su capacidad, detalla el último informe de la UIA.