ECONOMIA EVALUAN EL COSTO FISCAL

Después del Mundial, el Gobierno tratará de reflotar el consumo con cambios en Ganancias

En Economía aseguran que las modificaciones “no serán inmediatas”, a pesar de las promesas del Jefe de Gabinete. Lo consideran una bala de plata para apuntalar a los sectores con sueldos más altos.

En contexto de caída de salario real, el Gobierno se guarda los retoques en el impuesto a las Ganancias, en la llamada “cuarta categoría” (la que pagan los trabajadores en relación de dependencia) para cuando  se terminen de cerrar las paritarias. Recién entonces, se evaluará cuánto y cómo subir el límite a partir del cual se paga el impuesto que hoy alcanza a solteros y casados que ganan en bruto más de $ 15 mil.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, respondió a los cuestionamientos de la oposición el jueves en Diputados y dejó abierta la posibilidad de que se estudien las propuestas de modificación en el Congreso, pero según aseguraron en Economía, no hay nada inmediato. “Capitanich tuvo que responder ante una pregunta instalada por la oposición. Todavía se están cerrando las paritarias y no se puede hablar de una suba del mínimo no imponible”, aseguraron en el entorno del ministro Axel Kicillof.

No obstante, no se descartaron cambios, pero reiteraron para más adelante, tras el cierre de la mayoría de las paritarias, que se discuten en un 60% entre marzo y mayo. El gabinete esperará a ver cómo se reacomodan las variables después de las paritarias, principalmente cómo impactan en el consumo, que viene enfriándose. Y a partir de ahí se decidirá cómo será el esquema de alivio aunque según aseguraron a PERFIL el movimiento del año pasado “fue incluso mayor a lo que se esperaba”. En ese momento, la presidenta Cristina Fernández aseguró que el nuevo piso tenía un costo fiscal de $ 2.580 millones y que sólo el 10% de los asalariados pasaba a pagar el tributo. Con las actualizaciones salariales que promedian el 30%, muchos exentos pasaron a estar alcanzados, lo que originó el reclamo de los gremios por la actualización.

Los proyectos en danza aportan, en tanto, vías alternativas para compensar la pérdida de recaudación y no desfinanciar al Tesoro:

* Según estimó el economista y diputado Claudio Lozano, el mínimo no imponible debería actualizarse de manera automática en función de la evolución de precios. El esquema apunta a subir el mínimo y “no perder recaudación” a través de subas de la alícuota para las personas de mayor capacidad económica. “En Brasil como en Chile la categoría más alta paga 41, 42% de ganancias, no el 35%. Tenemos un proyecto donde se muestra que si se sube el mínimo no imponible en la categoría más baja y se adecua la escala, se recupera con creces la recaudación con la categoría más alta”, detalló.
 

* Hay un proyecto de Héctor Recalde, el abogado laboralista y diputado del oficialismo en el que entre otros cambios, propone incrementar los aportes patronales de las empresas para compensar la modificación del tope a partir del cual se paga el impuesto.

* En la semana, además, el  massismo presentó un proyecto para llevar el mínimo a $ 19.200. Según explicó el legislador José Ignacio De Mendiguren, el costo fiscal sería de $ 7 mil millones y podría financiarse, dijo, con una “reasignación de partidas”.



Patricia Valli