ECONOMIA FONDOS PARA LA TRANSICION

El Gobierno acelera una estrategia para volver a los mercados en el 2015

La Presidenta le pidió al inversor David Martínez que compre deuda de los fondos buitre en litigio. La apuesta de la tasa a un dígito tras una revisión del FMI dentro de un año.

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La necesidad de dólares lleva al Gobierno a dejar atrás la bandera del desendeudamiento y acelerar la vuelta a los mercados internacionales para tomar préstamos que fortalezcan las reservas. El plan es conseguirlo en aproximadamente un año para llegar oxigenado a fines de 2015, si tiene éxito en una agenda múltiple que acaba de poner en marcha con estrategias de lo más variadas:
Según pudo saber PERFIL de fuentes oficiales, la presidenta Cristina Kirchner se reunió hace diez díaz, antes de partir a Europa, en la residencia de Olivos con el empresario mexicano David Martínez, titular del fondo Fintech, socio de Clarín y flamante comprador de Telecom. Allí, le habría pedido que tome un bono del Estado por entre US$ 1.300 y 1.500 millones y compre al mismo tiempo la deuda de los fondos buitre para entonces llegar a un acuerdo en el litigio que mantienen en la justicia estadounidense. Funcionarios argentinos también están gestionando encuentros con tenedores de bonos en Nueva York intentando emular la operación por la que se avanzó en el CIADI –tribunal del Banco Mundial– en la que el fondo Gramercy adquirió la deuda de cinco empresas que tenían sentencia firme contra el país a cambio de bonos de largo plazo del Estado argentino.

De acuerdo con las mismas fuentes, el empresario había dado el OK convencido de que, a cambio, podría obtener un trato benévolo en la aprobación de sus negocios en medios y telecomunicaciones.
Con ese flanco cerrado, se facilitaría una eventual colocación de un bono. Pero, para poder emitirlo a un costo razonable, deberá estar cerrado el pacto con el Club de París, grupo de países al que la Argentina les debe US$ 10 mil millones y que la semana pasada aceptó negociar, aunque sin quita. En este caso, ayer la Argentina cosechó el apoyo clave de Estados Unidos luego de que el premier francés François Hollande manifestara el respaldo de Francia en la reunión bilateral de esta semana con Cristina. “Compartimos la intención de Hollande de ayudar a la Argentina en sus negociaciones”, fue el mensaje que el secretario de Estado de la Casa Blanca, John Kerry, le hizo llegar a la Presidenta a través de un emisario.
Cuando se cierre el trato con el Club, y madure también el convenio con Repsol por la expropiación de YPF (avanzó en el Congreso y saldría a fines de mes), faltará la venia del Fondo Monetario Internacional. El Gobierno aspira a que, en marzo de 2015, pueda contar ya con un año de “estadísticas limpias” en precios y actividad económica para recibir una misión del FMI que revise los números según el artículo IV del estatuto. Un dato clave: este jueves, Economía anunciará la cifra de crecimiento 2013 y empalmará la medición con la nueva inflación. Existe la chance de que se “dibuje” un número bajo (menor a 3,26%) que evite usar US$ 2.800 millones de las reservas para pagar un cupón a bonistas. Hay tensiones en la conducción: el dilema es ahorrar dólares o rifar la reputación en plena reconstrucción.
En el equipo de Kicillof consideran que podrán salir al mercado a tasas de un dígito cerca de marzo de 2015. Antes, lo hará sin dudas YPF, que tiene aprobado por directorio emitir bonos por hasta US$ 1.500 millones, que irán a recomponer reservas para compensar la salida de hace unos días para la compra de Apache.

La gran Fábrega. Mientras tanto, y a fin de compensar la pérdida de reservas del Banco Central, se espera en los próximos días un nuevo bono en pesos (Bocan) que suscribirían los bancos. También preocupa en el Gobierno la falta de divisas que podría generarse en el tercer trimestre del año, cuando finalice la liquidación de la cosecha. Al respecto, Maximiliano Castillo Carrillo, director de ACM Consultores, señaló que “la Argentina podría buscar fondos mediante un crédito del Banco de Basilea en el segundo semestre, pero sería un alivio contable y no la entrada de fondos frescos, ya que las reservas del Banco Central están depositadas allí y son tomadas como garantía de la operación”.
Para el economista, si bien el Gobierno está apuntando a resolver los temas de agenda como el Club de París, Ciadi, el pago a Repsol y el nuevo IPCN, “todavía no tomaron decisiones sobre la política fiscal, que arroja un déficit primario de 3 puntos del PBI, algo que no pasa desapercibido para los mercados ni organismos internacionales y encarece el costo de financiamiento”, concluyó.



Jairo Straccia / Paola Quain