ECONOMIA NUEVO OBJETIVO DEL BCRA

El Gobierno se ilusiona con desligar la inflación de la evolución del dólar

En mayo, el costo de vida se desaceleró pese a que el tipo de cambio saltó por Brasil. Quieren acotar el llamado “pass-through”, pero economistas no creen que sea fácil.

STURZENEGGER. Busca convencer a los empresarios.
STURZENEGGER. Busca convencer a los empresarios. Foto:cedoc

“No hay que confiarse con los precios”, fueron las palabras de un funcionario del Gobierno que anticipó la principal preocupación en la Casa Rosada por estos días: que haya un nuevo “pass- through”, tal como se denomina el traslado a precios de los movimientos que tiene el dólar.

La atención puesta sobre este fenómeno llega después de un mes particular; mayo marcó por primera vez un salto en el tipo de cambio (pasó de $ 15,60 a $ 16,18) junto con una desaceleración de la inflación (del 2,6% de abril a 1,3% ese mes), una combinación que podría llevar a que en los próximos meses las compañías decidan subir los precios en las góndolas, complicando los planes oficiales para alcanzar la meta de entre 12 y 17% de inflación de este año.

El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, hizo hincapié en la necesidad de separar el movimiento del dólar de los precios en su presentación en el 34º Congreso Anual del IAEF. Remarcó que para que el tipo de cambio pueda fluctuar y responder ante vaivenes o desequilibrios, “es indispensable permitir sus movimientos tanto hacia arriba como hacia abajo”, por lo que resulta fundamental que “la dinámica del tipo de cambio comience a disociarse del resto de los precios de la economía, acotando el llamado pass-through”.

Mirada. Sobre este punto, Gabriel Zelpo, economista jefe de Elypsis, dijo a PERFIL que para definir esta situación en el interior de las empresas, “lo importante es considerar si las expectativas para el tipo de cambio son iguales o no en el largo plazo”.

Como ejemplo, recordó que en febrero se registró una apreciación del tipo de cambio pero no hubo una caída en los precios. “Esto es porque las expectativas a fin de año seguían siendo igual que antes, no era una apreciación que fuera creíble que se sostuviera en el mediano o largo plazo”, apuntó.

Por el momento, “las empresas mantienen sus estimaciones para diciembre sobre el dólar, por lo que la volatilidad que vemos en estos días no debería trasladarse como sí sucedió en febrero de 2014 o diciembre de 2015, cuando los saltos fueron muy fuertes, porque hoy subir precios también genera un riesgo de pérdida de mercado para las firmas”, agregó Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de OJF, basado en los últimos datos del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que difunde el Banco Central que apuntan a $ 17,70 para diciembre y también en un contexto de caída del consumo.

Dificultades. Por otra parte, se trata de un fenómeno de compleja medición. Mariano Lamothe, director de Mercados Verticales de Abeceb, detalló que “cuando hay una devaluación tan escalonada, la transferencia a precios es casi incuantificable, si es que hay”. Para el economista, el problema en la Argentina a la hora de analizar la relación entre el tipo de cambio y la inflación es la dolarización que tiene la economía local, porque el efecto en algunos precios es mayor que en otros, dependiendo del producto del que estemos hablando. Y remarcó que “a mayor dolarización de la economía, mayor impacto del pass-through se debería ver”.



Paola Quain / Francisco Bueno