ECONOMIA DOS MIRADAS SOBRE EL PAQUETE DE REFORMAS

El plan de Cambiemos, a juicio

Alvarez Agis, ex viceministro de Economía de Cristina, y Kiguel, ex subsecretario de Financiamiento de la Alianza, analizan los anuncios.

‘Consensos basicos’ Con ese leitmotiv, el Presidente buscó aunar opiniones para las propuestas, que generan voces encontradas.
‘Consensos basicos’ Con ese leitmotiv, el Presidente buscó aunar opiniones para las propuestas, que generan voces encontradas. Foto:Cedoc Perfil
EMMANUEL ALVAREZ AGIS, DE LA CONSULTORA PXQ
“Se ven recetas viejas para problemas que son viejos y nadie pudo resolver”
—¿Cómo definiría los proyectos de reforma laboral, impositiva y previsional presentados por el Gobierno?
—No hay que entender esto medida por medida, creo que los proyectos representan un programa económico. La reforma tributaria previsional y laboral que se plantea desde la mirada del Gobierno está acompañada de una visión de un Estado que consideran excesivo y también hace un fuerte hincapié en la reducción de costos de las empresas con dos ejes centrales, la flexibilización laboral y la reducción de impuestos a las empresas.
—¿Considera que la reforma laboral creará más empleo?
—Pienso que la flexibilización laboral ya demostró que no dio resultados. Un informe de la OIT de 2015 en base a un análisis sobre 111 países en 2008, con motivo de la crisis financiera mundial por las hipotecas subprime, muestra que aquellas naciones que implementaron reformas de flexibilización, a fines de 2014 mostraron un aumento del desempleo de 3%, mientras que los países que aplicaron medidas para fortalecer el mercado, mantuvieron su nivel de empleo, es decir, resistieron el embate. En este último grupo se encontraba Argentina. Acá la respuesta fue aumentar, es más, se duplicaron los Repo.
—¿Es correcto avanzar por sectores?
—Cuando vi que el plan oficial es avanzar con un acuerdo de reforma laboral sector por sector, me pareció bien para no caer en lo que se conoce como paradoja de valor. Es bueno que se identifiquen las particularidades y es cierto que Vaca Muerta no puede trabajar igual que otras áreas petroleras de Neuquén.
—¿Cuánto piensa que hizo el kirchnerismo para resolver estos problemas?
—Las acciones que llevamos a cabo funcionaron bien para sectores como empleadas domésticas, pero todavía hay que avanzar con sectores que tienen una fuerte informalidad como construcción y comercio.
—¿La reducción de contribuciones patronales bajará el desempleo?
—La reducción de contribuciones patronales y aportes para salarios de hasta $ 12 mil  sólo no baja la informalidad, sino que puede generar que un salario que era de $ 14 mil termine pagando $ 12 mil en blanco y el resto en negro para tener el beneficio. Turquía crecía al 7% pero no generaba empleo, y con un nivel de informalidad del 50% aplicó medidas similares a las que se proponen ahora en nuestro país, pero el Banco Mundial dice que tuvieron un impacto negativo en la recaudación y no se generó empleo.
—¿Los incentivos a la reinversión marcarán una diferencia?
—Una de las ideas que acompañan este proyecto es que es recesivo en el corto plazo, pero que en el largo plazo va a traer crecimiento y que si se bajan los impuestos mejora la rentabilidad. La verdad es que devolver parte del IVA cuando hay reinversión está bárbaro, pero la cuenta que hace la empresa es con respecto a la capacidad de producción y venta y ahí me parece que el límite lo pone la demanda.
—La propuesta oficial apuesta a bajar impuestos. ¿Esta es la forma correcta?
—La economía en negro es un problema estructural muy viejo en la Argentina, y hay una presión impositiva muy alta. En muchos países desde hace 15 años se empezaron a bajar los impuestos a las empresas, es cierto, pero si tratamos de mantener la plata en las empresas pero le mantenemos la alícuota marginal a las personas, van a seguir los casos como los Panamá Papers o cualquier paraíso fiscal.
—¿La propuesta oficial le parece insuficiente?
—Creo que hay recetas viejas para problemas que son viejos, y que nadie supo resolver. A algunos gobiernos les fue mejor con algunos temas o por un tiempo. No creo que sea fácil de resolver pero sí creo que es muy pro-empresa y no veo nada en favor de los empleados.
—¿Cómo ve que se modifique la Ley de Movilidad Jubilatoria?
—La propuesta previsional creo que es algo negativo desde lo distributivo. Ningún país de la OCDE tiene un sistema de actualización similar al de la Argentina por la ecuación en la que se basa, pero también es cierto que ningún país de ese grupo tiene jubilaciones tan bajas en términos de capacidad de compra.

MIGUEL KIGUEL, DE LA FIRMA ECONVIEWS
“Esto es un programa para un plazo de cinco años; no habrá un shock de nada”
—¿Cómo ve las reformas tributarias, laboral y previsional que propone?
—Tienen varios objetivos, como la baja de impuestos y cambios en las leyes laborales que apuntan a un aumento de la productividad. Lo cierto es que alguien tiene que “pagar la cena” por lo que una baja de impuestos de un lado implica una suba de otra parte, pero esto está previsto para un plazo de cinco años, no va a haber un shock en nada. Hay individuos que tendrán una mayor carga por los salarios más altos.
—¿Beneficia por igual a empresas e individuos?
—En líneas generales es un alivio para las empresas mucho más que para los individuos con la intención de que eso aliente las inversiones y el nivel de producción. La propuesta sobre la reducción de Ingresos Brutos y Sellos va a ser positiva porque se trata de gravámenes muy distorsivos.
—¿Alcanzarán las propuestas oficiales para que las empresas reinviertan?
—Sobre la reinversión, pienso que se trata de incentivos, por ejemplo en el caso de Ganancias que pasa de 35 a 25%. Es algo que funciona en Chile, y una motivación frente a la redistribución de dividendos. Creo que con la reforma laboral nos quedamos con una legislación más rígida que Brasil, pero más flexible que la que tenemos. Pero aún así soy optimista porque sé que hay una visión de que los empleados argentinos están considerados como más productivos que los brasileros. Eso no está vinculado únicamente con los profesionales, sino también con los obreros.
—¿Reducir la baja de contribuciones patronales creará más empleo?
—Es una buena medida para salarios de hasta $ 12 mil. La verdad es que bajan un poco y pienso que sí ayuda a que las empresas tomen más gente y que la discusión pasa a ser cuánta más gente. Hoy muchas empresas no contratan gente por una multiplicidad de motivos, tienen miedo a los juicios laborales, los juicios, el ausentismo, pero ahí también el tema de fondo son los jueces, y cómo fallan.
—¿Hay un límite para la flexibilización laboral?
—Desde mi punto de vista, mientras más flexible, mejor. En cuanto a las pasantías, creo que si son buenas o malas depende de la capacitación. Es cierto que en un supermercado, si la pasantía es para ser repositor, en el fondo no se está capacitando a nadie. Pero en los casos en los que los jóvenes se capacitan, creo que es bueno, y que también permite a las compañías seleccionar personal para nuevos cargos. Claro que a las empresas no les gusta tener que capacitar gente para que después se vayan.
—¿Cree que este paquete de proyectos será aprobado por el Congreso?
—Me parece importante para el éxito de la medida que se trate en conjunto con la Ley de presupuesto, la reforma impositiva y la previsional. También hay que tener en cuenta que aumenta la coparticipación este año con el crecimiento de la economía, y con el aumento de la recaudación que llega en consecuencia de lo primero. Es decir, crece la torta y las provincias van a poder contar con más recursos. Podría sumarse algún mecanismo como premio a la provincia que recaude más.
—Las provincias con producción vitivinícola ya se expresaron en contra de la suba de impuestos.
—Creo que en todo el mundo el lobby ha funcionado muy bien en lo que se refiere a los “pecados”, es decir, los que están en las industrias como el alcohol, el juego o los cigarrillos. Seguramente habrá una negociación entre las provincias y el Ejecutivo, pero me parece que la propuesta es razonable, y que está en línea con los impuestos que se pagan en otros países del mundo. Y la verdad es que no me imagino una caída de 10% en la venta de vino por el aumento del impuesto, tampoco afecta las exportaciones porque es una carga interna.
—¿Cómo ve el proyecto para modificar la Ley de Movilidad Jubilatoria?
—Con el proyecto de reforma previsional, el ajuste de inflación permitirá que los haberes mantengan su capacidad de compra y es una reforma lógica. El sistema que rige hasta hoy está atado al ciclo económico, que es un problema para los períodos de caída y también con un sistema que sumó un montón de jubilados sin aportes que hacen que en la actualidad superen la cantidad de trabajadores activos. Creo que la norma busca no perjudicar a quienes están jubilados.


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