ECONOMIA CON MANDATO EN EL BCRA HASTA 2019

El precio de la soja, un combo impredecible de ‘timba’ y clima

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Puede predefinir las posibilidades de éxito de un gobierno, pero en ningún equipo económico cerca de los presidenciables están seguros de qué les deparará la lotería del precio de las commodities, en especial la soja, gran generador de dólares y estabilidad en la Argentina post kirchnerista.
Sebastián Olivero, economista de Agro Tecei Consultores, explica que el precio puede caer el 10% o el 15% más, pero luego, de a poco, va a empezar a estabilizarse y “con el correr de los meses, si apareciera alguna preocupación por lo climático, podría volver a trepar”.  

Los expertos aseguran, además, que la demanda sigue firme y que China seguirá traccionando –quizá con un poco menos de intensidad– la demanda mundial de alimentos. Sin embargo, hay algunos matices que no son demasiado auspiciosos para reeditar a más largo plazo otra suba de los precios. “Los fundamentos del mercado agrícola explican la caída de los precios pero también hay un ingrediente financiero”, destaca Guillermo Rossi, economista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).  

Los fondos especulativos mueven buena parte del mercado de Chicago –explica– y el fortalecimiento del dólar frente a las demás monedas, sumado a las expectativas de suba de tasas en Estados Unidos en 2015, reduce el apetito de negociar commodities.   

Ricardo Baccarin, de Panagrícola, considera que las commodities “ultrapesadas” (como los metales o el petróleo) son las que generalmente marcan la tendencia de una reversión del ciclo. “Estas cayeron, pero poco. De todos modos, es cierto que el desplome de las materias primas agrícolas es generalizado y hay que estar atentos a ver si empujan al resto”, aconseja.

En la curva que trace la soja hay otro actor clave: el gobierno de los Estados Unidos. Si la Reserva Federal, como se prevé, sube la tasa, los capitales fluirán al dólar, que se fortalecerá. Si el dinero vuelve a su refugio tradicional, quiere decir que saldrán de alternativas “atípicas” como las materias primas. Ahí, el “plus financiero” de la cotización de la oleaginosa puede ceder y abrir inéditos interrogantes para el ciclo nuevo.



Florencia Barreiro