ECONOMIA DESFILE DE CANDIDATOS

En pleno ruido electoral, automotrices miran 2016

Las principales compañías presentes en el Salón Internacional del Automóvil ratificaron inversiones y aseguran que se “adaptarán a cualquier contexto”. Piden más dólares para producir y cambios en los impuestos para la alta gama.

Foto:Marcelo Aballay

En medio de los cierres de listas y las visitas de candidatos, la industria automotriz ratificó inversiones más allá del 10 de diciembre pero volvió a reclamar los dólares para la producción y poder girar dividendos. “No hacemos política”, aseguró desde el Salón Internacional del Automóvil el presidente de Renault Argentina, Thierry Koskas, que este año le anticipó al Gobierno una inversión de más de US$ 600 millones con Nissan en una plataforma para fabricar camionetas. “Nosotros seguimos lo que está pasando, pero nos adaptaremos a cualquier contexto que pueda surgir a partir del año que viene”, agregó Koskas, para quien “no cambiará la importancia de la industria automotriz”.
De visita en el Salón ayer, la ministra de Industria, Débora Giorgi, aseguró que el sector comprometió inversiones por US$ 4 mil millones entre 2014 y 2016. Allí prometió “apoyo a las terminales y administración del comercio exterior, atentos a los precios internacionales y reorientando la producción al mercado interno y a otros destinos de exportación”, pero reclamó que se “profundicen las inversiones”.
La preocupación que comparten Gobierno y terminales se llama Brasil. Para algunas automotrices, como Fiat, representa el 80% de las exportaciones. En general, la venta de autos para el sector depende en un 50% del país vecino. Pese a esto, estiman que este año la producción se mantendrá en unas 600 mil unidades, un nivel similar al del año pasado.
“Brasil todavía se ve deprimido. Hay mucha incertidumbre y es complicado hacer previsiones a mediano plazo”, explicó el titular de Renault, que en su caso salva en parte las ventas gracias al Clio, “un auto pequeño y barato que en tiempos un poco complicados sigue vendiéndose bien” en Brasil.

Voto tuerca. La exposición de novedades se convirtió en visita obligada de los candidatos. Ayer, el aspirante a jefe de Gobierno porteño, Mariano Recalde, acompañó a Giorgi. El jueves la estrella fue el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, que llegó con la bendición de Cristina Fernández a partir de la oficialización de la fórmula que compartirá con el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, como aspirante a vicepresidente. “Van a estar bien”, les aseguró Scioli en medio de una recorrida.
Los representantes de las automotrices están, sin embargo, en medio de negociaciones cruciales para el segundo semestre. Las terminales reunidas en la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) presentaron a Giorgi y al ministro de Economía, Axel Kicillof, un pedido para que amplíe el cupo de importaciones mensuales para el sector en US$ 100 millones más sobre los US$ 160 millones actuales. “Necesitamos todo lo que nos puedan dar”, sostuvo –respecto de los dólares– el presidente de Fiat, Cristiano Rattazzi.
La titular de General Motors, Isela Costantini, analizó otro de los puntos que preocupan a las automotrices: el impuesto a los autos de alta gama. Las restricciones sobre el dólar, en tanto, llevan al sector a pensar que el impuesto –que vence a fin de mes– se mantendrá, pero se ilusionan con un ajuste en el porcentaje para que impacte menos.

 

Ausencias

En medio de una caída de la producción del 16% en los primeros cinco meses del año contra el mismo período del año pasado, la edición actual del Salón Internacional del Automóvil da cuenta de algunas ausencias, como la de Citroën, BMW, Hyundai, o Iveco, entre otras.
Otras optaron por espacios más reducidos, como Peugeot. PSA-Citroën atraviesa una estrategia para recuperar rentabilidad. Pese a esto, se presentaron 55 modelos para el mercado local.
Y a causa de problemas para importar autos para exhibir, algunas cortaron por lo sano, como Ferrari, que optó por un usado.



Patricia Valli