ECONOMIA ENCUESTA DE IDEA

Es el dólar, estúpido: para las empresas, el tipo de cambio es “el” factor para exportar más

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En una encuesta, casi al pasar, los ejecutivos se sacaron el casete con el que suelen responder cada vez que se les pregunta si están esperando una devaluación para mejorar su competitividad, esmerilada en el último año desde que el Gobierno optó por subir el dólar menos que el promedio de los precios de la economía. Habitualmente sueltan, con razón, frases más cómodas, del tipo “el dólar es una variable más”, y resaltan que hay que mejorar la infraestructura, los caminos, la logística, porque “todo eso hace a la competitividad de la economía argentina” y contribuye, o no, a su capacidad para vender al mundo.

Sin embargo, en la última encuesta de expectativas entre los empresarios que forman parte del Instituto para el Desarrollo Empresario (IDEA), que realizó D’Alessio IROL en la última semana de junio, 40% de los consultados sobre “cómo considera su nivel de competitividad a nivel internacional” respondió de la siguiente manera: “depende del tipo de cambio”; 13% se consideró, sin embargo, “altamente competitivo”, mientras que  25% se consideró con baja competitividad. La pregunta es la primera vez que se incluye en este testeo del ánimo corporativo a seis meses vista, y es el emergente de un contexto en el que cómo saldrá el próximo gobierno del atraso cambiario es uno de los temas más fuertes en debate antes de las primarias presidenciales.
La anterior encuesta de sondeos de expectativas se había realizado en octubre pasado, en plena turbulencia cambiaria, cuando Juan Carlos Fábrega dejó de ser presidente del Banco Central y fue reemplazado por Alejandro Vanoli. “El gran cambio hacia esta encuesta es que el Gobierno consiguió dólares porque tomó la decisión de endeudarse”, aseguró Dante Sica, de la consultora Abeceb.com respecto de la modificación de las expectativas: “Así consiguió un semestre de estabilidad”, señaló.

Según Eduardo D’Alessio,  responsable en el segundo semestre “no esperan sobresaltos” para el tramo hacia el final de año, pero tampoco una situación para tirar manteca al techo: el 52% considera que su rentabilidad continuará deteriorándose. La perspectiva de los ejecutivos es que tendrán caída de inversión, ventas, exportaciones y producción, pero en todos los casos con guarismos menos tremendos que en la anterior medición. Ese es el consuelo que surge en las variables del cierre del mandato de Cristina Kirchner.
Sica puntualizó que salvo la construcción, que está repuntando por la obra pública, todos los sectores de la economía siguen en rojo, pero “amesetaron su caída”. “Hay chances de que varios sectores puedan rebotar y empezar a crecer, y así se puede terminar redondeando un año con cero crecimiento o algo positivo”, redondeó. Ya hay otros indicadores de consumo, como el de Kantar Worldpanel que anticipó PERFIL hace una semana, que muestran también un rebote en el consumo.



Jairo Straccia