ECONOMIA COTIZADAS DESTRUYEN VALOR

Firmas regaladas en la década ganada

Para las principales empresas que cotizan en Bolsa, 2013 no sólo está lejos de ser lo que esperaban, sino que gran parte de ellas presentan retrocesos. Inmersas en un escenario de costos crecientes en dólares y una fuerte presión impositiva, los balances que las firmas con un valor superior a los $ 1.500 millones presentaron al término del primer semestre despertaron preocupación de cara al futuro.

“Exceptuando a Tenaris, que es una multinacional que no está condicionada a la economía nacional, la gran mayoría de las compañías argentinas destruyen valor. Es decir, el retorno operativo neto de impuesto a las ganancias sobre el capital empleado es de tan sólo 9% inferior a la inflación y al costo financiero que tienen las empresas”, detalló un estudio que circuló en el mercado.

En promedio, señalaron las fuentes, las ventas de las firmas crecieron 20%, levemente por debajo de la inflación, mientras que las ganancias de las empresas subieron (10%) también por debajo de la suba de precios.

De acuerdo con los balances, los bancos son las empresas más baratas de Argentina con relación con lo que ganan, y también en comparación con sus pares de la región. En promedio, “valen tan sólo 5 veces sus ganancias, mientras que el conjunto de las argentinas alcanzan 11 veces sus beneficios y las norteamericanas llegan a un promedio de 16”, destacaron.

De la comparación de las cifras presentadas surge que “la empresa más barata es Clarín, que vale tan sólo 2,2 Ebitda (los beneficios antes de los intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones), mientras que Siderar es la empresa que más creció en Ganancias (100%).

Para Carlos Donantueno, asesor financiero, “si se tiene en cuenta el ritmo de devaluación, podemos anticipar que las empresas seguirán perdiendo valor”.

En tanto, la firma Capex finalmente confirmó el viernes que abandonará la Bolsa, para lo que realizará una oferta pública de acciones (OPA) y argumentó que, “en función de la nueva reglamentación, la firma debió incurrir en grandes costos a fines de cumplimentar las exigencias y los requerimientos de la CNV”.



Paola Quain