ECONOMIA HORACIO LOSOVIZ

Habla el amigo de Franco Macri que manejó el Correo

Fue el último director ejecutivo antes del concurso preventivo de crisis. “Teníamos superávit pero no alcanzaba para pagar el canon”, rememora.

VINCULO AUTOMOTOR. En los 90, Losoviz y Franco Macri, en un acto de la industria. De allí lo convocó el padre del Presidente para operar la empresa hoy en conflicto.
VINCULO AUTOMOTOR. En los 90, Losoviz y Franco Macri, en un acto de la industria. De allí lo convocó el padre del Presidente para operar la empresa hoy en conflicto. Foto:CEDOC PERFIL
“Cuando yo me fui, el Correo tenía superávit pero no alcanzaba para pagar el canon”. El que habla es el director ejecutivo de Correo Argentino SA, Horacio Losoviz, que lideró la compañía hasta antes del concurso preventivo.

Era un ex directivo de Iveco que se vinculó a Franco Macri desde la industria automotriz. “Franco me pidió que le diera una mano con la parte administrativa y eso hice”, explica Losoviz, que estuvo al frente del Correo entre el 18 de septiembre de 2000 y el 30 de septiembre de 2001, el mes en que la empresa privatizada en 1997 entró en concurso preventivo de crisis. “No fui parte del directorio, no participé del pago del canon”, aclara sobre la decisión que dio origen a la deuda que hoy se renegocia entre Estado y la empresa residual del Correo de Franco Macri.

En la privatización, bajo el gobierno de Carlos Menem, se acordó el pago de un canon semestral de $ 51,6 millones que la gestión de Macri dejó de pagar para presionar por las deudas del Estado con el Correo y un pedido de “exclusividad” para aumentar su caudal de negocios. Al momento de la privatización, según los registros de la época, Franco Macri estimaba operaciones por $ 800 millones anuales que finalmente ascendían a la mitad, en medio de la expansión de internet y los correos electrónicos.
“Deben haber calculado otros ingresos cuando fijaron el canon. El monto era bastante alto. Se había acordado en el proceso de privatización pero no sé bajo qué parámetros”, evalúa ahora Losoviz.

Detalles. Para diciembre de 2000, el Correo privatizado tenía “reclamos contra el Estado por asimetrías laborales y sindicales” por $ 250 millones y otros $ 22 millones “por no respetar la exclusividad en sellos postales”, recuerda. En ese momento también se avanzó en una “reestructuración” por la que se pagaron indemnizaciones por $ 88 millones, por ejemplo.

En 2001, después de la gestión de Jorge Irigoin en el Correo privatizado –hoy está de nuevo al frente del Correo, ahora estatal y designado por Mauricio Macri– el canon había dejado de pagarse. “Ese año el Correo ganó dinero y también se hicieron inversiones fuertes, como la inversión de Monte Grande, que fue de Macri”, relata Losoviz. “Pero el canon ya estaba complicado. Yo estaba en lo operativo, revisando costos de sucursales”, aclara quien después se desempeñó en Indra, empresa que a su vez fue contratada para el recuento de votos para el Correo –después de la estatización, a cargo de Néstor Kirchner en 2003– en varias elecciones. “Lo electoral dependía directamente de Indra España”, separa quien fue director de la división argentina de la firma.

Losoviz conoció a Franco Macri entre los autos. El dirigía Iveco, la empresa de camiones, y Franco representaba a Fiat (Sevel), la automotriz italiana de la que Iveco es el ala de vehículos industriales. Entre 1989 y 1993 Franco presidió Adefa, la asociación de fabricantes de autos, y Losoviz lo sucedió entre 1993 y fue seis veces reelecto, hasta 1999.
Hoy, en medio del escándalo por el acuerdo con el que el Ejecutivo decidió dar marcha atrás, Losoviz asegura que no está relacionado con la familia con la que en su momento tuvo buenos lazos. “No hablé con Franco. Después del Correo nos hemos visto alguna vez pero fuimos perdiendo contacto”, responde.

Pese a que su paso por el Correo fue para “darle una mano con lo operativo” a Franco, Losoviz, que se dedicó a achicar y reorganizar sucursales, por ejemplo, asegura que hoy “si el Correo no se vincula a internet, al e-commerce, no puede seguir adelante. Tiene que depender menos de las cartas y más de internet”.