ECONOMIA EL SOCIO NO CRECE

Industriales creen que Brasil será un lastre para el sucesor de CFK

Foto:Cedoc Perfil
La continuidad de las políticas de ajuste fiscal y control de la inflación en Brasil sigue preocupando al Gobierno y los empresarios argentinos por el impacto en las exportaciones al principal socio comercial.
Las multinacionales que operan en Brasil, pero también las empresas locales, ven que la situación se mantendrá en los próximos años. Así lo reconocen, por ejemplo, empresarios del sector metalúrgico, que en el último año vieron una caída del 50% de sus exportaciones.
Los pronósticos de caída del PBI brasileño llegan a 1,2% para este año, con una inflación proyectada en el 8% que el Gobierno intenta bajar a través de su política de tasas más altas. Para 2016, en tanto, oficialmente el Gobierno brasileño estima crecer 1% y llegar a una inflación del 5,6%, que permitiría bajar en un punto y medio la tasa de interés. Después de la devaluación del 30% del real, además, Argentina perdió competitividad en el mercado al que dirige el 25% de sus exportaciones.
Así, en el comercio general, las exportaciones a Brasil mostraron un derrumbe del 30,5% en mayo, el mayor de los últimos seis años según explicaron los economistas de Abeceb.com.
El mismo gobierno de Dilma reconoció el límite de su mercado interno con las políticas de ajuste. Por eso, para volver a crecer, presentó esta semana un plan de búsqueda de nuevos mercados para sus productos de exportación, con eje en los Estados Unidos, China, la Unión Europea y los países de la Alianza del Pacífico, México, Colombia, Perú y Chile.
En algunos casos, como en el sector automotriz, la dependencia del mercado brasileño alcanza hasta el 80% de las ventas. Esta semana, tras la suspensión de trabajadores en Argentina por la baja de la demanda en Brasil, la filial de Volkswagen del otro lado de la frontera señaló que el horizonte de bajas ventas en el mercado interno se mantendrá por lo menos por los próximos años.
El jueves, mientras tanto, los dos gobiernos acordaron una prórroga para el acuerdo automotriz por un año, sin cambios. El esquema actual señala que por cada dólar que la Argentina exporta, puede importar hasta 1,5 dólares de Brasil en autos y autopartes.
La perspectiva de que se amplíe el cupo de importación para las automotrices, pone un poco de paños fríos sobre la situación con Brasil. “La principal deuda es con las automotrices. Es el 50% de lo que se debe por importaciones”, explicó el consultor en comercio exterior Miguel Ponce.
En total, según estimó la Cámara de Importadores, se deben unos US$ 5.500 a distintos sectores por los pagos de las compras en el exterior, situación que el presidente del Banco Central prometió revisar. La paradoja, sin embargo, es que les pide a los importadores que actualicen el monto de la deuda. Los importadores, por su parte, toman los datos de los informes trimestrales del Banco Central.

Patricia Valli