ECONOMIA ATERRIZAJE EN COMUNICACIONES

La Cámpora, entre mejorar los servicios y los celulares para todos

Con la titularidad de la Secom y al frente de Arsat, lidiará con las empresas y podría acelerar controvertidos proyectos.

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¿Mejorarán las llamadas entre celulares ahora que La Cámpora gestionará las telecomunicaciones? La respuesta debería, antes, repasar las políticas que el Gobierno nacional tiene en curso, decisiones pendientes y el contexto de elecciones que se avecinan. La agrupación juvenil kirchnerista controlará la Secretaría de Comunicaciones con dos puestos que ocupaban, hombres de confianza del ministro de Planificación, Julio de Vido.

Carlos Berner, un abogado de 34 años cercano al diputado Wado de Pedro, ocupará el cargo que Lisandro Salas heredó de Guillermo Moreno, cuando el secretario de Comercio Interior era un soldado de De Vido. Berner estaba al frente de la Inspección General de Justicia. Su militancia política se inició en la agrupación Hijos, ya que su padre fue desaparecido y su madre estuvo detenida en dos ocasiones en el campo de concentración El Olimpo. Para concretar ese aterrizaje, Berner deberá atravesar una interpretación de la Ley de Etica Pública: porque se desempeñó hasta hace menos de diez meses, como director por el Estado en Telecom, una de las dos principales empresas del sector en telefonía fija y celular, durante dos años. Todas sus resoluciones que involucren a esa empresa podrían ser impugnadas. A la vez, renunció el titular de Argentina de Soluciones Satelitales SA (Arsat), Pablo Tognetti, y asumió Matías Bianchi Vilelli, un hombre cercano a Kicillof.

Para analistas del sector, los cambios apuntarían a sacar de un letargo de siete años a la Secretaría de Comunicaciones. “Había un grado de parálisis que frenaba las inversiones estatales y algunas privadas, y hoy estamos padeciendo las consecuencias de no haber mirado las necesidades de infraestructura y renovación tecnológica desde el Gobierno de la Alianza hasta la fecha”, opina Enrique Carrier, de Carrier & Asociados.

Pendientes. Son varios los frentes que Brener deberá abordar: un servicio de telefonía celular que opera con un estándar de 3G sumamente saturado, la decisión de avanzar hacia tecnologías 4G y, especialmente, cuál será el rol de Arsat.

“Dentro de los escenarios posibles, es probable que se opte por avanzar en las negociaciones con las operadoras y se busque utilizar su infraestructura a cambio de entregarles –en partes iguales– el 25% de espectro de frecuencias que se reservó Arsat”, opina Alejandro Prince, director de Prince Consulting. “Así el Gobierno actuaría como mayorista a través de su marca de servicios y teléfonos Libre.ar y trabajaría con cooperativas y firmas más pequeñas como revendedoras de su marca. La otra es que comience el despliegue de antenas y arme su propia red con una inversión y plan a largo plazo”, agregó el consultor.

 

Conexiones de corto y largo plazo

Alejandro Prince asegura que será clave si Brener acentúa el Plan Argentina Conectada que puso en marcha De Vido o si se concentra en acciones a más corto plazo: “Temo que se buscará el impacto en un año electoral y tendremos celulares baratos para todos, lo que no hace al fondo de la cuestión, como sí renovar el compromiso con Argentina Conectada”, cerró.

Según datos de 4G Américas, en 2012 el espectro total de Argentina asciende a unos 170 MHz. Un valor menor al de Chile (260 MHz), Brasil (340 MHz), la Unión Europea (340 MHz) o Estados Unidos (547 MHz). En 2002, el espectro del país era el mismo que el actual. La gran diferencia está en su cantidad de usuarios: de seis millones a 37 millones de líneas activas.

Otro interrogante es la decisión en el avance de despliegue de tecnología 4G, basada en protocolo IP, que da mayor velocidad. “En todo el mundo hubo un crecimiento en inversiones al respecto.

En Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay se está avanzando en LTE o 4G”, señala Carrier.



Martina Rua