ECONOMIA LA VARIABLE PREELECTORAL CLAVE

La diferencia entre el dólar oficial y el blue definirá el nivel de ajuste 2016

Por Paola Quain | Economistas coinciden que a mayor brecha cambiaria, más complicado será hacer correcciones macro tras el 10-D.

Foto:Cedoc Perfil

“La única variable que puede generar ruido político en la transición, es la brecha cambiaria”. La definición del economista de Abeceb.com, Dante Sica, resume la relevancia que tienen los vaivenes del dólar paralelo y su distancia con el oficial por estos días, con una consecuencia: a mayor brecha que quede después del 10 de diciembre, más complicadas serán las medidas para encauzar la macroeconomía.

Sin que llegue a dispararse, los economistas destacan que el 58% actual, debe leerse como una consecuencia de desequilibrios más profundos de la economía. Así, la distancia entre el dólar oficial ($ 9,17) y el operado en el mercado ilegal ($ 14,49), además de ser un termómetro sobre la incertidumbre política propia de las campañas electorales, expresa inconsistencias macroeconómicas que serán un desafío para un nuevo mandatario.

Después de haber alcanzado un pico de 87% en septiembre de 2014 que derivó con la salida de Juan Carlos Fábrega de la presidencia del BCRA y la llegada de Alejandro Vanoli, el mercado cambiario comenzó una etapa de mayor calma como resultado de acuerdos con China, adelantos de cerealeras y restricciones al pago de importaciones que hicieron que en cinco meses ese número se reduzca a un margen de entre 40 y 50%, cercano al promedio del año pasado.

Desafíos. Maximiliano Castillo Carrillo, director de ACM, señaló que “sería conveniente llegar a diciembre con un escenario con la menor brecha posible, de manera de evitar que las personas dejen de comprar y no se afecte la actividad”. Según agregó, los riesgos de un cambio de gestión en medio de una fuerte volatilidad, obligaría a tomar decisiones en menos tiempo y bajo mayor presión.

La visión de LCG Consultores es que la brecha cambiaria es relevante en términos de una cultura excesivamente pendiente de los movimientos del dólar y, además, es una consecuencia de un desequilibrio fiscal profundo. Su director, Gastón Rossi, señaló que el legado real apunta a ese último problema. “En el corto plazo se debe romper con la circularidad por la que, debido a la escasez de reservas, se puso el cepo, a raíz de ello surgió la brecha y eso desinsentiva a inversores, lo que vuelve a presionar las reservas”, afirmó.

Qué hacer. Los distintos equipos técnicos de los presidenciables leen que la brecha cambiaria que hereden será clave:
♦ En el sciolismo, en tanto, lo toman como un dato fundamental, pero si bien por un lado creen que puede complicar el escenario y obligar a un ajuste drástico, heredar una brecha en niveles muy altos puede ofrecer márgenes para tornar “natural” una devaluación o corrección cambiaria de magnitud.

♦ En el macrismo creen que obligará a asumir mayores riesgos para tender a unificar el mercado cambiario en poco tiempo y así generar, “a base de confianza”, la llegada de inversiones que permitirán levantar el cepo.



Paola Quain