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La economía mundial complica el flujo de divisas

Estados Unidos sube las tasas de interés y los capitales ya dejan de llegar a los países emergentes. Brasil crece con dificultades y hay pronósticos de materias primas en baja. Problemas extra para la inversión energética.

El Gobierno maneja previsiones de crecimiento de “alrededor del 3%” para este año, según apuntó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en reuniones con empresarios y los privados coinciden en ese rango de suba de PBI, lejano de las tasas chinas de otros años del kirchnerismo. Como sea, los pronósticos dependen cada vez más de los desafíos que plantea la economía internacional: Brasil mantiene su demora para levantar cabeza, a lo que se suma la perspectiva de precios de los commodities menos favorables hacia 2014 y una suba de tasas en los Estados Unidos que puede implicar una menor disponibilidad de dólares.

Según las cifras de la recaudación de mayo, los ingresos por retenciones a las exportaciones llegaron a $ 5.400 millones, una baja del 6,4%, incluso en medio de la liquidación de la cosecha gruesa (soja, maíz y girasol). Así, los ingresos fiscales por commodities crecieron 10% por lo que la caída estaría explicada por el resto de las exportaciones, las de combustibles y las de manufacturas.

“El contexto indica que los precios de los commodities, clima mediante, se mantendrán débiles como tendencia de mediano plazo para los próximos 18 meses, según las proyecciones de organismos internacionales; y ello afectará la dinámica comercial”, sostiene el último informe del Instituto Argentino de Ejecutivos en Finanzas (IAEF).

De acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, para 2014 se proyecta una soja a US$ 490 por tonelada, por debajo de los US$ 560 actuales mientras que el maíz bajaría a US$ 219, el petróleo a US$ 98 por barril y el trigo a US$ 285 la tonelada.

Los dólares de la cosecha, según sostiene un informe del Instituto de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadín Argañaraz, se enfrentan a cubrir necesidades cada vez más grandes en el sector energético. En materia de importaciones se pasó de US$ 550 millones en 2003 a US$ 9.266 millones en 2012. Para este año se prevé que las importaciones de energía alcancen los US$ 13.300 millones, un monto similar a lo que se esperaba como total de dólares a favor por el comercio exterior. El déficit energético, en tanto, podría llegar a ser de US$ 9.200 millones este año, según las estimaciones privadas.

“El déficit comercial energético podría insumir este año casi la tercera parte de los dólares que se generen por la liquidación de la cosecha de los cereales y oleaginosas, en un contexto donde se está previendo que la cosecha aporte unos US$ 4 mil millones más que en el año 2012”, estimó Argañaraz.

Para paliar el déficit energético, la estrategia que comenzó con la nacionalización de YPF implica sumar inversiones para avanzar en la exploración y explotación. Pero la suba de tasas de los Estados Unidos hace que los capitales que hasta ahora se centraban en el mundo emergente se reorienten al ‘gran país del Norte’. “La tasa a diez años de los bonos del Tesoro Norteamericano subió en mayo casi cincuenta puntos básicos y superó el 2%, como consecuencia de mejores perspectivas en la economía de EE.UU. (...) Impacta sobre condiciones de financiamiento, monedas y commodities”, analizaron los economistas Mario Brodersohn y Daniel Marx.

La falta de dólares pega en la importación y la actividad económica aunque en el Gobierno ratifican el comercio administrado. El diputado por la Ciudad de Buenos Aires, Roberto Feletti, defendió la decisión de “no tomar deuda ni devaluar, para no perjudicar a los asalariados ni a los jubilados”.

 

Reducen la previsión de crecimiento de Brasil

El crecimiento brasileño del primer trimestre fue de sólo 1,9%, menor al 2,3% esperado por los analistas, que ya empezaron a revisar a la baja los pronósticos para 2013. Mientras tanto, el Banco Central de Brasil subió su tasa de referencia cincuenta puntos básicos, lo que podría implicar un mayor enfriamiento de su economía aunque dirigido a contener la inflación. Esta política preocupa en el gobierno local, en un momento de baja sintonía bilateral –después de la retirada de Vale del proyecto de potasio en Mendoza– y tras el quite de concesión de la ferroviaria ALL que crispó a los industriales brasileños.

“El efecto de una suba mayor a la esperada en la tasa de interés de un país, por lo general, se traduce en una apreciación de la moneda local”, estimaron los analistas de Econométrica y Quantum Finanzas. En tanto, la buena nueva en la relación bilateral se explica por el sector automotriz y las exportaciones que crecieron 73% en mayo, donde el 80% tiene como destino el mercado brasileño.



Redacción de Perfil.com