ECONOMIA QUE DICE EL EXPEDIENTE DE LA QUIEBRA

La impresora culpó a las tasas, el cepo importador y la devaluación

El Gobierno denunció una conexión entre los fondos buitre y el cierre de la gráfica Donnelley, que cargó contra las restricciones a las importaciones, la devaluación y el aumento de las tasas de interés para justificar el cierre. “No es una empresa solvente y esta realidad es la única razón por la toma de esta decisión”, informó Donnelley anoche en un comunicado.

Según el pedido de quiebra que presentó el estudio Marval, O’Farrell & Mairal, la empresa a cargo del sueco Luiz Jarlsson Bring “perdió importantes cuentas”, lo que implicó una caída del 16,49% en volumen de producción y una pérdida total de $ 25,5 millones que, aducen, es “treinta veces mayor al resultado del ejercicio anterior”. Para el Gobierno, durante los últimos diez años “ganaron diez veces más”.

Los argumentos para pedir la quiebra culpan a los costos laborales, la exigencia de pago anticipado del proveedor de papel y falta de acuerdo con el gremio para seguir cobrando los Repro –subsidios al empleo– que acordó con Trabajo entre octubre de 2013 y enero de 2014.

La AFIP, en tanto, preparó “en tiempo récord” el pedido a la Justicia para que se revoque la quiebra, mientras que preparan una presentación en la Comisión de Valores de EE.UU. (SEC) para que se investigue a los accionistas de Donnelley, que incluyen al fondo BlackRock. Y sumó la denuncia penal por “delito económico y financiero” –violación de la Ley Antiterrorista–, que recayó en el juzgado de Daniel Rafecas, acusado de asesorar a la defensa de Amado Boudou en el caso de la ex Ciccone.

Ayer Trabajo y la Justicia inspeccionaron la planta. Los trabajadores que pusieron en marcha la fábrica pidieron la estatización, aunque Trabajo aclaró que es sólo para servicios públicos. “Estamos renegociando con proveedores y clientes. Hay que llegar a fin de mes y cobrar el sueldo”, dijo Martín Killing, de la comisión interna.



Patricia Valli