ECONOMIA PROBLEMAS DE SALUD

La Serenísima, frente un año duro con Mastellone de licencia

El histórico presidente, de 83 años, está internado en una clínica de Capital. Cómo es el protocolo de sucesión ante un eventual retiro.

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La Serenísima, la mayor empresa láctea del país, atraviesa días de incertidumbre a la espera de la recuperación de su presidente Pascual Mastellone, de 83 años, que pidió licencia por motivos de salud en julio sin fecha de regreso y hoy está internado en la clínica de rehabilitación Basilea de la ciudad de Buenos Aires.

“Una insuficiencia respiratoria obligó a una internación en terapia intensiva”, explicaron en la compañía, que precisó que luego “fue trasladado a un centro de rehabilitación en el cual tiene una evolución muy favorable”, se detalló.

Mastellone conduce la empresa fundada por su padre desde 1952 y hace años que ya tiene preparado un protocolo para retirarse en 2018, cuando la empresa termine de cancelar la deuda por US$ 222,5 millones que reestructuró en mayo de 2010. “En 2009 se firmó un acuerdo de accionistas en el cual se encuentra establecido el proceso de sucesión en la presidencia de la empresa a partir de la imposibilidad de ser ejercida por el señor Pascual Mastellone o el 31 de diciembre de 2018 lo que ocurra primero”, indicaron en la firma.

La Serenísima factura $ 7.549 millones, a datos de 2012, y tiene 4.600 empleados. Procesa casi 5 millones de litros de leche diarios. A diferencia de otros grandes grupos argentinos, Mastellone viene rechazando a lo largo de su historia ofertas de compra y sólo aceptó hace un tiempo ceder a la multinacional Danone una planta receptora de leche en Ranchos y la división del sector lácteo de leche de alto valor nutricional para niños con la marca Crecer.

“Seré el último Mastellone al frente de la empresa”, había dicho a FORTUNA Pascual en 2010, tras un megafestejo de sus 80 años en la planta de General Rodríguez. Ahora, desde la compañía, especifican que en el futuro “el resto de los integrantes de la familia serán sólo accionistas sin funciones ejecutivas”. Además, ratifican que más allá de que esté o no, no hay planes de que la firma pase a otras manos y que tampoco está en riesgo el pago de la deuda ni el funcionamiento general de la empresa: “No afecta el cumplimiento de las obligaciones financieras de la compañía, dado que la estructura operativa está profesionalizada y con mucha antigüedad”, señalaron los mismos voceros de la empresa.

La empresa, que por ahora está a cargo del vicepresidente José Moreno, espera un año de crecimiento bajo para este año. “Tuvimos un primer semestre con caída en la producción de leche, situación que se revierte en el segundo semestre del año, neutralizando la baja del primer semestre y creciendo aproximadamente entre el 1,5 y 2,5% contra el año anterior”, puntualizaron en la compañía.



Jairo Straccia