ECONOMIA POCO PARA CELEBRAR

Las empresas, con festejos austeros de sándwiches y covers

Los costos para fiestas de fin de año saltaron 30% y obligan a recortes de presupuestos a la hora del brindis. Las que no cancelan, harán shows con comidas más económicas.

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Luego de un año duro, y mientras los principales gremios del país reclaman por un bono extraordinario que compense el aguinaldo licuado por la inflación, las empresas se preparan para despedir 2014 con festejos austeros: armar el brindis con empleados puede costar hasta 30% más.
“En su mayoría, las empresas quieren hacer lo mismo que el año anterior (como mínimo), y con los precios del año anterior”, explica Adriana Marino, vicepresidenta de Aofrep (Asociación de Eventos de la República Argentina). En concreto, el costo por empleado oscila entre los $ 1.200 y $ 1.800, aunque el valor final puede variar según lo que las empresas elijan.

Felipe Marrollo, propietario de una firma organizadora de eventos corporativos que lleva su nombre, reconoce que los departamentos a cargo de la organización de los festejos afinan más el lápiz y miran con lupa antes de concretar algún gasto. “Esencialmente vemos un cambio en la injerencia del Departamento de Compras en la mayoría de los eventos, la apertura de costos para una mayor transparencia en los números y, por supuesto, un cuidado en los precios finales”, dice. Carlos Schuster, de Schuster Catering, afirma: “Varias empresas buscan presupuestos más austeros, pero sin perder la calidad ni el servicio. Notamos este año que se contratan estos servicios más sobre la fecha”.
Desde Aofrep advierten: “Para la propia empresa, esto no es lo más recomendable porque la demora puede implicar mayores costos y menos posibilidades de conseguir los proveedores y recursos deseados: a medida que pasa el tiempo, se van ocupando los salones, el show elegido ya tiene muchas fechas completas y hay que hacer todo más rápido”.

Covers. La crisis se notará entre pitos y matracas en los números que se contraten para animar los festejos. Entre $ 15 mil y $ 25 mil puede costar un show de una banda de covers amateur, mientras que las bandas famosas cotizan entre los $ 100 mil y los $ 220 mil. Así se explica que se empiece a ver menos estrellas que han tocado en teatros y estadios, y más a bandas típicas de fiestas barriales o familiares.
Atrás quedaron los años de efervescencia en los festejos, cuando los empleados de las compañías eran invitados a grandes eventos y las firmas hacían esfuerzos por devolver, en medio de un ambiente distendido, algunos de los beneficios que habían logrado. Para este año, muchas empresas han decidido recortar sus costos y o bien cambiar el estilo de la reunión por uno más austero o directamente aplazar los festejos “hasta que vengan años mejores”. La consultora de recursos humanos Adecco es un ejemplo de esto: “Debido a la coyuntura económica, decidimos reutilizar esos fondos para otras acciones”, explica Giselle D’Amato, responsable de Comunicación Externa de la firma.
Esta situación se repite en muchas de las compañías que fueron consultadas por este diario.  “Muchas firmas no harán fiesta para sus empleados este año, pero no lo quieren decir en forma pública para no romper los acuerdos hechos con el Gobierno”, comentó a PERFIL una fuente muy cercana a varias de las grandes empresas de consumo masivo radicadas en el país.

En un contexto de aumento de precios y pérdida de rentabilidad, ganan terreno los eventos “llave en mano”. Marrollo dice al respecto: “Les presentamos a los clientes un listado de necesidades para su proyecto y gerenciamos nosotros la totalidad del proyecto”. Así, consiguen bajar los costos, clave cuando hay poco para festejar.

 

Del cepo a la recesión

Se trata de un cierre de 2014 en el que la austeridad marcará claramente un contraste con 2013, cuando muchas compañías, imposibilitadas de girar divisas, hacían fiestas pomposas para invertir en ello y en viajes de incentivos los fondos “acorralados”.
Muchas compañías intentan además buscarle la vuelta y a la crisis ponerle buena cara, aunque haya pocos motivos y poco efectivo para festejar. Se trata de compañías que consideran que es una buena oportunidad para dar un reconocimiento y fidelizar a sus recursos humanos. “Las empresas que están acostumbradas a realizar la fiesta de fin de año para sus empleados no dejarán de organizarlas”, dice Adriana Marino, vicepresidenta de la asociación de eventos corporativos Aofrep. “Las fiestas de este estilo son muy bien recibidas, todos las esperan ansiosamente. En general la asistencia es casi perfecta”, sostiene Melina Bazarian, del Departamento de Comunicaciones Internas y Beneficios de Despegar.com, y agrega: “La idea de este año es hacer una fiesta con la temática de cumpleaños de 15, debido a que Despegar.com cumple 15 años en el mercado”.



Ana Clara Pedotti