ECONOMIA GUSTAVO WEISS

Gustavo Weiss: “Las socias locales no sabían qué hacía Odebrecht”

El empresario asegura que la detención del Pata Medina y el llamado a indagatoria de Wagner y Roggio abren una “depuración” en la obra pública. “Habrá un boom de viviendas”, anticipa.

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El empresario asegura que la detención del Pata Medina y el llamado a indagatoria de Wagner y Roggio abren una “depuración” en la obra pública. “Habrá un boom de viviendas”, anticipa
El empresario asegura que la detención del Pata Medina y el llamado a indagatoria de Wagner y Roggio abren una “depuración” en la obra pública. “Habrá un boom de viviendas”, anticipa Foto:Cedoc

La industria de la construcción vuela y es uno de los motores de la recuperación 2017. Pero también, sus principales actores son protagonistas de un rediseño en la forma de hacer negocios. Hay popes empresarios, como Carlos Wagner, de Esuco, y Aldo Roggio, de la firma homónima, citados a indagatoria por licitaciones amañadas en torno al caso Odebrecht; y hay dirigenes gremiales, como Juan Pablo “Pata” Medina, detenidos por sus manejos en el gremio. En ese contexto, Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), admite que hay una “depuración” que incluye a todos.

—¿La construcción crece o rebota?

—Nosotros venimos creciendo desde septiembre de 2016. Lento al principio y con mucha fuerza en los últimos meses. En 2016, la industria cayó 12%. Este año vamos a recuperar y crecer algo más. Como al principio fue lento, ahora hay que crecer más para promediar. Hay mucha inversión en obra pública y paulatinamente la obra privada crece. No sólo los inmuebles sino la obra privada vinculada a la instalación de centrales térmicas, eólicas y al empuje de Edenor y Edesur, que mediante el reacomodamiento tarifario empiezan a invertir más.

—¿Y 2018?

—El año que viene, los proyectos se tienen que ir solidificando y se tienen que ir empezando a construir los proyectos de clase media. Cuando el tema de los créditos UVA esté operativo y esté en plena ejecución, va a haber un boom impresionante de construcción de vivienda.

—Somos Argentina: ¿podemos ir del parate a la burbuja, o es ridículo pensarlo?

—No es ridículo, pero todavía no hay una burbuja ni mucho menos. Las burbujas se generan cuando hay mucho apalancamiento de crédito, que hoy no hay. Pero sí empieza a haber suba de precios por falta de oferta. Por eso tenemos que salir a construir.

—¿Falta crédito para los desarrolladores?

—Los bancos están trabajando en modificar la operatoria. Es un proceso que los bancos empiezan a entender.

—¿Cómo tomó la detención del Pata Medina?

—El problema del Pata Medina, que se reproduce en otras seccionales del interior de la Uocra, es que aumentaba el costo de la vivienda. En construcción, el 50% de los costos es mano de obra. Si tengo que pagar salarios más caros, catering más caro, tomar más gente de la prevista que trabaja menos de lo que debería, el conjunto de aumento de costo laboral más la improductividad incrementa el costo de la vivienda.

—¿Es un fenómeno generalizado?

—La Uocra tiene un comando central con Gerardo Martínez pero tiene distintas seccionales en todo el país. Una era la del Pata Medina en La Plata, otra era la de Bahía Blanca, en Comodoro Rivadavia están Los Dragones. Pero no es todo el país. En el grueso del país la Uocra se comporta en términos razonables.

—En diciembre están citados a indagatoria Wagner y Roggio, dos miembros prominentes de la Cámara.

—La institución no defiende ni defendió nada que no estuviera fuera de la ley. Lo que hagan las empresas es aparte. Si hay empresas que tienen problemas con la Justicia, deberán evaluar su problema con la Justicia. Desconozco absolutamente más allá de lo que leo en los diarios, las pruebas y qué supone el juez sobre el llamado a indagatoria. Sí puedo decir que Odebrecht y Camargo Correa hacían y deshacían, eran amos y señores de esos consorcios. Muchas veces las socias locales no sabían qué hacían los brasileños. Y eso lo sé porque eran quejas de las empresas antes de que surgieran los escándalos. Pero por fuera de eso, habrá que ver qué pruebas hay para producir los hechos.

—¿La Cámara puede expulsar a las empresas implicadas?

—Tenemos un código de ética por el que ante determinadas circunstancias se actúa, con un proceso o tribunal que puede terminar con una expulsión de una empresa, pero tiene que haber una condena.

—¿Hay una depuración de los empresarios de la obra pública?

—No solamente del sector empresario, también del sector sindical, de los políticos, de la Iglesia, de la sociedad en su conjunto, donde los dirigentes son más culpables que Doña Rosa, pero es un cambio de toda la sociedad. Ha habido un cambio drástico en la transparencia con este gobierno y lo celebramos.