ECONOMIA ENTRE LA INFLACION Y LOS ‘POSTNETS VIRTUALES’

Las tarjetas, del consumo electoral al desafío techie

Exclusivo: PERFIL entrevistó a los presidentes de las dos mayores emisoras de plásticos del país. La doble preocupación: cómo seguir vendiendo mientras el negocio se reconvierte ante competidores no bancarios.

Foto:Marcelo Silvestro

Martín Lang, de Mastercard

“La demanda no se ha achatado como en otros años electorales”

En un breve lapso, la aplicación de nuevas tecnologías impactará en los medios de pago que hoy se conocen, y darán lugar a formatos alternativos nuevos que competirán con los productos conocidos. Martín Lang, country manager de MasterCard, es consciente de ello, y en un reciente seminario organizado por la revista Bank Magazine esbozó conceptos sobre los desafíos para empresas como la que conduce antes de responder las consultas de este diario.
Lang entiende que en este momento gran parte de la discusión está centrada en el traspaso de utilidades de los bancos a los medios de pago y en cómo la intermediación bancaria está siendo superada con otros esquemas en el exterior, como las plataformas de crédito colaborativo. Pero también comprende que existen ciertas particularidades en el país que serán relevantes al momento de diseñar las estrategias de comercialización.
De acuerdo con las palabras del ejecutivo, uno de los factores centrales que irán definiendo el éxito de cada una de las empresas dependerá de la capacidad que cada una de ellas tenga en el momento de comprender la real importancia que tiene la “experiencia del consumidor” en el momento de llevar adelante una compra.
Mientras el mercado financiero cambia de la mano de la tecnología, el mercado local aún goza de ganancias y crecimiento en las ventas más “a la vieja usanza”, con planes de cuotas e incentivos a ganarle a la inflación estirando los pagos a lo largo del tiempo. Según Lang, no es un mal año.

—¿Cómo evalúa el nivel de consumo actual y qué expectativas tiene para los próximos meses?
—Normalmente en años electorales el consumo suele achatarse. Sin embargo, no es lo que estamos viendo. Creo que esta situación particular está fuertemente vinculada con los planes de financiación, principalmente las cuotas. Hay que destacar la competencia en un mercado con muchos bancos que están peleando por una porción de ese consumo.
Pareciera que esa tendencia se va a mantener firmemente. En suma, si bien entiendo que en todos los años electorales hay una desaceleración, este año no es el caso. Eso en lo que se refiere a los próximos meses, hay que ver qué pasa cuando nos acercamos más a las elecciones.
—¿Se puede volver a formar una alianza tan fuerte entre supermercados y bancos con descuentos tan agresivos como hace algunos años?
—Hay alianzas y descuentos, y puede haber discusiones entre las grandes tiendas y los supermercados. Hay que destacar que la gran cantidad de publicidades que hacen las cadenas de supermercados se explica porque compiten entre ellos. Creo que hay bastantes entidades participando y sobre todo si lo comparamos con países de la región. En Brasil, por ejemplo, hay tres o cuatro bancos que manejan el mercado, en Chile sucede algo parecido, mientras que en la Argentina, en cambio, está mucho más fragmentado, y eso es más sano para la competencia porque buscan tener un rol relevante.
—¿Cuáles son los segmentos que están teniendo un mejor desempeño en este momento?
—Dentro plan Ahora 12, vemos que el sector de la construcción ha crecido, y el de indumentaria, que estaba muy planchado, también creció por el impulso del mismo plan que hicimos en conjunto con el Gobierno y con los bancos y que está ayudando a esos dos sectores.
Por último, Lang considera que no se puede dejar de mencionar el gran inconveniente que representa la informalidad y el mercado en negro, y cree que todos los actores del mercado y de la cadena de pagos tienen que tener en cuenta esta situación y tratar de afrontarla. En este sentido, el mayor riesgo es contribuir a un mercado que siga siendo chico, por lo que argumentó que no sólo tiene que ver con las marcas que hoy están compitiendo en el mercado, sino que se trata de pensar nuevas acciones que logren romper esas barreras.

 

Luis Schvimer, de Visa

“Hay que ver si la gente va a depositar su dinero en Google”

Hace unos meses ya que las empresas Visa y Banelco se fusionaron en Prisma Medios de Pago, una compañía nacida para adaptar a marcas históricas del negocio financiero al cambio que la tecnología está generando en el consumo y su financiamiento. Luis Schvimer es el presidente de esa compañía y asegura que los avances tecnológicos que están teniendo lugar en el consumo dinamizan al sector generando más competencia entre los actores, y que esta situación tiene un efecto positivo en términos de ayudar a que se amplíe el conjunto de consumidores y las posibilidades de las empresas para ofrecer nuevos productos. Es optimista, como quien ya trabaja para lanzar el año que viene una plataforma para salir a competir lisa y llanamente con monstruos de los “posnets digitales” como Mercado Pago y PayPal.
Al participar de un seminario de la revista Bank Magazine, Schvimer destacó que en lo que se refiere a la oferta de pagos electrónicos los productos están evolucionando a diferentes velocidades. Destacó que Mercado Pago de Mercado Libre fue una innovación importante, al tiempo adelantó que habrá un nuevo producto que saldrá a competir y que permitirá que los clientes cancelen operaciones a través de una única billetera virtual, por compras con diversas tarjetas.
Desde la mirada del ejecutivo, uno de los puntos importantes a tener en cuenta en el momento de entender cómo se mueve cada una de las empresas es el marco regulatorio bajo el cual opera cada una de ellas.
En ese sentido, destacó que los bancos, al estar bajo la órbita del Banco Central, pueden ser considerados como “más pesados” que otros emprendimientos que, por su naturaleza, no deben responder a las normas bancarias y adecuarse a ellas. “Uno no tiene movimientos pesados porque le guste, si pudiéramos ser más livianos lo seríamos. Por eso creo que para una compañía el planteo es lanzar productos bajo las normas bancarias o las de comercio”, dijo Schvimer. Visa es propiedad de grandes bancos, y desde ese lugar el directivo destacó que una cuenta virtual no bancaria sería un producto más competitivo para los tiempos que vienen.
Desde la estrategia del sector bancario, el hombre que ahora conduce Prisma señaló que, con más de treinta años en esta industria, “a la que algunos no le llaman industria porque no le ven el humo”, ironizó, el desafío de los bancos es lograr que el acceso de los clientes sea “simple, conveniente y seguro”.
“Lo que nos resta saber es si la gente va a estar dispuesta a depositar su dinero en Google, y creo que nuestro mayor desafío es pensar cómo la gente va a querer hacer sus pagos dentro de unos 25 años. Si va a ser desde un celular o un reloj, no lo sabemos, pero ése es el mundo que estamos construyendo”, desafió.

—¿Qué balance hace sobre el nivel de consumo en lo que va del año y qué expectativas tiene para los próximos meses?
—Es difícil hacer un pronóstico, yo puedo decir lo que viene pasando hasta ahora y vemos que hasta el momento el consumo está sostenido en términos reales. Nuestro sistema está creciendo a razón del 40% anual en compras y se comporta normalmente. Además, no varía la proporción entre cuotas o un pago y tampoco vemos variaciones en las operaciones con débito. Algunos rubros están un poco más arriba y otros más abajo; el mes pasado repuntó un poco electrodomésticos que antes estaba más caído, como la indumentaria.
—¿Piensa que se puede volver a ver una alianza fuerte entre bancos y supermercados como se observó hace algunos años?
—Hay mucha competencia entre los bancos, basta con revisar las promociones los fines de semana en los diarios. Y esas promociones tienen que ver con lo que cada entidad propone para su cartera de clientes, están adecuadas a sus necesidades. Esto se da por las reglas de la propia competencia.



Paola Quain