ECONOMIA GUERRA DE CREDITOS

Los bancos, a la caza de más clientes para los préstamos hipotecarios

Ya se los ofrecían a quienes tenían cuenta. Pero ahora, tratarán de conquistar a los de la competencia. Prevén un boom desde septiembre.

Federico Sturzenegger. El titular del Banco Central encendió alertas por la inflación.
Federico Sturzenegger. El titular del Banco Central encendió alertas por la inflación. Foto:Cedoc.

Una fuerte competencia entre los bancos por sumar clientes de créditos hipotecarios se avecina. Se trata de una nueva etapa para los principales jugadores privados del sistema que aseguran serán “agresivos en la oferta de crédito ajustado por UVA (Unidades de Valor Adquisitivo) para la primera vivienda en el mercado abierto”. Es decir, saldrán a buscar a quienes todavía no son sus clientes.

Tres grandes bancos privados confirmaron a PERFIL que a partir del próximo mes, buscarán activamente aumentar su cartera de clientes. “Queremos que el crédito hipotecario estalle, si bien hasta ahora aprobamos algunas líneas de hipotecarios a quienes no acreditan su sueldo con nosotros, fue muy marginal. El plan es que eso cambie a partir del mes que viene”, dijo el director de una entidad, que agregó: “Pensamos en montos de cerca de US$ 100 mil para quienes busquen por una primera vivienda pequeña”.

Hasta ahora, el grueso de la oferta de los principales bancos, salvo el Nación, se enfocó en los que ya eran clientes, en su mayoría con cuenta sueldo en la entidad. Ahora, salen a cazar en todo el mercado.

En un banco privado de capital nacional señalaron: “Se viene una fuerte competencia por colocar líneas de hipotecarios ajustados por UVA a nuevos clientes, porque todos necesitamos un tiempo para prepararnos internamente y rearmar nuestros equipos de profesionales para afrontar la demanda, dado que hay una gran falta de vivienda en todo el país”.

Otro banco reconoció: “Vamos a buscar nuevos clientes y seguramente tendremos una diferencia de cerca de un punto menos de tasa para quienes acrediten sueldo con nosotros”. Sin embargo, los ejecutivos admitieron que las tasas fijas, que hoy rondan el 5,5% en promedio, “no van a bajar” y señalaron que “necesitamos que el proceso de desinflación continúe para que aumente la confianza a las familias que evalúan endeudarse a largo plazo”.

Búsquedas. En cuanto a los bancos estatales, en el equipo económico admitieron que “tuvieron que ir a buscar a expertos en estas líneas que ya estaban jubilados para aliviar los cuellos de botella que se generaron”, especialmente cuando se necesitó buscar soluciones para las familias que gestionaban el crédito en medio del salto del tipo de cambio a $ 18.

El motivo ya es conocido, la demanda de líneas ajustadas por inflación permite una cuota inicial más baja que las líneas tradicionales y plazos más largos, por eso crecen por encima de las otras abriendo un nuevo escenario de negocios para el sistema financiero.

Los datos del Banco Central señalan que “el stock de préstamos hipotecarios otorgados por todo el sistema financiero en UVA desde el lanzamiento del mecanismo hasta el 11 de agosto es de $ 16.370 millones”, y fueron sumando dinamismo mes a mes. En mayo  y junio se incorporaron aproximadamente 3.200 y  3.700 nuevos deudores hipotecarios respectivamente, acumulando casi 15 mil incorporaciones  en los primeros seis meses de 2017, aclara el último informe de la entidad.

Días atrás, Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central, destacó: “En el mes de julio, se otorgaron $ 255 millones de créditos hipotecarios por día, una cifra que no se veía en años”.

La nueva batalla que librarán los bancos cuenta con el visto bueno del Gobierno, que prefiere a las entidades abocadas al financiamiento de largo plazo en momentos previos a las elecciones de octubre, donde el “financiamiento para el acceso a la primera vivienda” será nuevamente uno de los puntos fuertes de la campaña.

Desde la perspectiva de los bancos, otorgar una línea de hipotecarios permite “fidelizar a un cliente para toda vida”, apuntan a eso.


El nuevo debate: ¿sobran pesos?

Uno de los debates en torno a cómo continuará el proceso de desinflación se centra en definir si sobran o no pesos en manos del público. Para Diego Giacomini, economista y director de E&R y profesor de la UBA, en la economía argentina hay un sobrante de dinero equivalente a aproximadamente 7% u 8% de la base monetaria.

“Como consecuencia de este desequilibrio monetario, el poder adquisitivo del peso disminuye contra bienes y servicios –inflación– y también contra el dólar –depreciación–, que es un bien más. En este marco, no debe sorprender que el proceso de desinflación esté abortado –inflación núcleo clavada en 1,7% mensual hace 1 año– y el dólar suba –de $ 15,5 a $ 18 en los últimos dos meses y medio–”, apunta el economista, que asegura que “sin cambios de política monetaria, todas las fuerzas confluyen para que el BCRA siga emitiendo por arriba del ritmo de crecimiento de la demanda de dinero, con lo cual el desequilibrio monetario tenderá a ampliarse y la inflación difícilmente baje de donde está y el dólar deje de tener tendencia creciente”.

Giacomini detalló a PERFIL que, puntualmente, el Central seguirá emitiendo para: a) cancelar Lebacs que no se renuevan (+$ 81 mil millones el martes), b) asistir al Tesoro (faltan completar los $ 150 mil millones presupuestados para 2017) y c) comprar dólares de la deuda (quedan unos u$s 6 mil millones de deuda para pasar a pesos).

“Sin cambios de política monetaria es probable que la inflación se mantenga en torno a 1,7% promedio mensual cerrando el año en torno al 23% interanual”, a seis puntos de la meta.



Temas: