ECONOMIA PARA BAJAR COSTOS DE TESORERIA

Los bancos se guardan los billetes de $ 500 y crece el envío de papeles de $ 100 a los cajeros

Argumentan en las entidades financieras que lo hacen para “resolver el problema de espacio” que se generó desde que el BCRA no recibe más efectivo. Esperan el de $ 1.000.

VOLQUETES. A la vuelta del BCRA, billetes destruidos.
VOLQUETES. A la vuelta del BCRA, billetes destruidos. Foto:CEDOC PERFIL
Los billetes de $ 500 se convirtieron en un botín para los bancos, que prefieren quedarse con buena parte de la emisión de billetes de mayor denominación que hay hasta el momento, para hacer frente al exceso de dinero en efectivo que acumulan en sus tesorerías y que tantos dolores de cabeza trae a las entidades por los costos de traslados y clasificación.
“Preferimos tener la mayor porción posible de los billetes ‘grandes’ y reducir los de $ 100 y $ 50 como un mínimo paliativo a esta crisis de exceso de dinero físico”, admitió el director de un banco privado que señaló que “ayuda a resolver un problema logístico, pero que claramente no resuelve el problema financiero que representa este fenómeno”.
Aunque advierte que también envían billetes con la imagen del yaguareté a los cajeros, otra entidad privada reconoció: “Buscamos resolver el problema de espacio y seguramente es la opción que tenemos en estos días”, con respecto a los billetes que salieron en julio del año pasado y de los que se imprimieron 200 millones de papeles, y reconocieron que “es por eso que los clientes del sistema siguen recibiendo pilas de billetes de $ 100 en las extracciones en cajeros automáticos”.

Así, crece la competencia silenciosa entre usuarios y el sistema bancario por aliviar billeteras o tesorerías, según el caso. Y si bien el circulante en poder del público aumentó, las arcas en el sistema financiero parecieron detonadas a fin de 2016, donde según datos oficiales el sistema llegó a almacenar 80 mil millones de billetes, un 60% más que lo registrado un año antes y donde el régimen de sinceramiento fiscal se llevó buena parte de la explicación. Otro aspecto que remarcan en el sistema financiero es que del total de billetes en circulación –unos 6 mil millones–, una amplia mayoría lleva las imágenes de Julio Argentino Roca y Evita.

 Con sólo 15 millones de billetes de $ 200, no extrañaría que con la esperada salida del billete de $ 1.000 a fin de año, la pelea por los más grandes se renueve. Del otro lado del mostrador, el Estado siente el esfuerzo de cada lanzamiento: el costo de emisión de dinero durante 2015 fue de $ 1.730 millones, y en 2016, de $ 2.720 millones, repasó Sturzenegger que busca un mayor uso de dinero días atrás, en su cruzada por eliminar el efectivo y alentar los medios de pago electrónicos.

Decisión. La medida oficial más reciente para paliar este problema fue tomada la semana pasada por el Banco Central, que redujo en un 2% la exigencia de encaje –dinero que los bancos deben inmovilizar– y que busca contrarrestar la mayor cantidad de billetes que los bancos acumulan al no poder depositarlos en la entidad presidida por Federico Sturzenegger. Un banco consultado por PERFIL apuntó que “nos ayuda pero es insuficiente, ya que somos uno de los denominados bancos recaudadores, lo que significa que acumulamos grandes volúmenes de efectivo”.
En la misma línea, el esperado aumento del rendimiento de los plazos fijos, es decir, la tasa que los bancos pagan a sus clientes por las colocaciones en pesos, dependerá de la situación de cada banco.  “Algunos sentirán la necesidad de competir y pagarán más para captar depósitos, otros con más liquidez mantendrán los niveles actuales”, explicó el responsable de producto de un banco privado, donde el promedio del sistema es de 18,5% anual.

Crece el volumen de monedas en desuso
“Tenemos toneles y toneles llenos de monedas en la tesorería del Banco Central”, dijo Federico Sturzenegger, presidente del BCRA, que fueron quedando en desuso por efecto de la inflación y por cambios como por ejemplo, la implementación de la tarjeta SUBE en el transporte años atrás. “No sabemos qué hacer con ellas”, remarcó días atrás ante ejecutivos convocados por el IAEF.

La entidad tiene previsto emitir en el futuro monedas de 1,2,5 y 10 pesos, para adaptar la nominalidad del dinero metálico a las nuevas necesidades de la economía. Sobre los billetes de $ 2 que hoy quedan abandonados en los rincones hogareños, dijo: “El costo de emitir y poner en circulación cada nuevo billete es de $ 1,50”, por lo que calificó ineficiente seguir emitiendo papeles en honor a Bartolomé Mitre.

En el sistema financiero, estiman que el negocio de las empresas transportadoras de caudales deberá ir migrando y dejando paulatinamente el traslado de monedas, porque la relación entre el costo y el valor de la carga, termina arrojando un resultado negativo.