ECONOMIA PROBLEMAS CON LOS RENDIMIENTOS

Los fletes caros y las malezas frenan la producción granaria en el Norte

Agricultores del NOA expresaron su preocupación por los costos, que les impiden obtener un piso de rentabilidad en la siembra de maíz y soja.

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Foto:Cedoc

La Mesa Agropecuaria del Noroeste Argentino (MAN) se reunió para dar a conocer las dificultades que afronta la producción de granos en esa región y la pérdida de rentabilidad que llevará a que muchos productores no puedan encarar la siembra de este año. Acompañaron este reclamo los representantes de la Comisión de Enlace Nacional, que se comprometieron a presentar esta situación en un documento que enviarán al Ministerio de Agricultura de la Nación. El informe tomará como base la presentación que ya hicieron los productores del NOA a los ministros de la Producción de sus provincias con las medidas necesarias para revertir la situación. Entre ellas, la eliminación de las retenciones, la apertura de los mercados, acciones para disminuir el precio del flete y políticas agropecuarias que contemplen el crecimiento de las economías regionales.

Estuvieron Sebastián Robles Terán, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, Juan Pablo Karnatz, vicepresidente de la Federación de Asociaciones Agropecuarias Santiagueñas (FAAS), Ignacio Lupión, vicepresidente de la Sociedad Rural de Salta, y Luis de los Ríos, vocal de la Federación de Entidades Rurales de Salta (Federsal).

En representación de la Comisión de Enlace Nacional estuvieron Luis Miguel Etchevehere, presidente de Sociedad Rural Argentina (SRA), Rubén Ferrero, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Daniel Berdini, Consejero de Coninagro, y Daniel Pelegrina, vicepresidente de SRA.

“Con retenciones, inflación alta y dólar quieto, mientras más alejados de los puertos estamos somos menos competitivos, porque la retención, al ser un gravamen que se cobra en el puerto, castiga mucho más por costos de fletes cuanto más se aleja del puerto. Desde hace tres años la rentabilidad se viene ajustando y encima castigados por dos años de sequía y la última campaña regular. Con la caída de los precios de las commodities en los mercados internacionales se precipitó una situación que ya venía complicada”, señaló Luis de los Ríos.

De acuerdo con los datos presentados por la MAN, hoy para producir soja en campo propio sin pérdidas se requiere un rendimiento de 2.600 kilos, cuando la productividad promedio de la región es de 2.400 kilos.

Mientras que en campo arrendado se necesita una producción de 2.900 kilos.

El costo del flete es uno de los factores preponderantes de pérdida de competitividad que esta región tiene por la distancia a los puertos.
“Como consecuencia de la sequía de los últimos dos años, el productor se encuentra desfinanciado y además está afectado por la circular del Banco Nación que niega el acceso al crédito al productor de soja”, señaló Sebastián Robles Terán. Del Río agregó que “venimos de dos años muy malos por sequía y este año no fue excelente, el productor está muy endeudado y sin capital de trabajo. Hay productores buscando créditos para pagar deudas de otras campañas en lugar de comprar insumos para ésta. Estamos en la misma situación que en 2000/01, en una espiral de endeudarse para pagar deudas. Básicamente este modelo está agotado, estos niveles de presión fiscal no se aguantan más y por estar más alejados del puerto somos los primeros que encendemos la luz roja”.

 

El problema de estar lejos

Para las zonas alejadas de los puertos, el problema de los altos fletes no deja de ser “la” piedra en el zapato. Probablemente la fuerte dependencia del transporte de granos en camiones es lo que más ha impactado en el aumento de estos traslados. De hecho, los números que presentó la Mesa Agropecuaria del Noroeste Argentino indica que entre 2006 y 2013 el precio del flete en dólares aumentó 63%.

Así, el costo de flete de una tonelada de maíz, un elemento vital para la sustentabilidad productiva por la rotación con gramíneas, cobertura y ahorro de agua, se ubica entre 500 y 600 pesos según la localidad, cuando su precio es de 900 pesos, es decir que este costo representa el 60% del valor de la tonelada de maíz.

A ello se suman los costos de aplicación de agroquímicos, que vienen creciendo sin pausa en los últimos tiempos debido a problemáticas regionales como la presencia del picudo de la vaina, una plaga que viene avanzando en el área. Si a esto se suman las malezas resistentes a glifosato, el número se agranda y la decisión se torna más compleja.



Luis Machado