ECONOMIA PAMPA EN WALL STREET

Mindlin: “No se puede esperar a las elecciones; tenemos que invertir ya”

Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, tocó la campana de Wall Street el lunes y se reunió con inversores antes de empezar una gira por Nueva York, Boston, Los Angeles y Londres, donde terminará el martes antes de viajar a Davos para el Foro Económico Mundial.

nyse. Mindlin tocó la campana y recorrió el recinto con su hermano Damián.
nyse. Mindlin tocó la campana y recorrió el recinto con su hermano Damián. Foto:pampa

Desde Nueva York

Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, tocó la campana de Wall Street el lunes y se reunió con inversores antes de empezar una gira por Nueva York, Boston, Los Angeles y Londres, donde terminará el martes antes de viajar a Davos para el Foro Económico Mundial. En diálogo con PERFIL, que viajó invitado por la compañía, evaluó que hay fondeo para la Argentina. Y llamó a traccionar la inversión.

—¿Lo preocupa que por las elecciones se pongan en pausa los aumentos de tarifas?

—Fueron doce años en los que no se respetó la ley, el marco regulatorio. El presidente Macri está en un proceso de normalización. Después de doce años no se va a hacer de la noche a la mañana, pero somos optimistas de que se va a llevar a cabo bien. Después si por una cuestión política se hace en el mes uno o en el mes equis, es una decisión política. Nosotros tenemos que trabajar en el marco regulatorio y las inversiones.

—¿En qué condiciones piensan que pueden salir al mercado la próxima semana?

—Tenemos prevista una emisión que va desde US$ 500 hasta US$ 1.000 millones. Si va todo bien termina la semana que viene (el martes es la última escala, en Londres). El bono soberano hoy está rindiendo un 7% para los diez años y sobre eso se calcula un spread para el bono corporativo. Somos muy optimistas.

—Hay un reacomodamiento de la macroeconomía, sectores con perspectivas de crecimiento y otros donde hay problemas de producción, competencia, empleo. ¿Cree que se va a lograr un equilibrio?

—Cuando Macri asumió se empezaron a enfrentar distorsiones que había que atender. El PBI cayó, el consumo cayó. Pero somos optimistas de que cuando se empiecen a equilibrar estas situaciones, con la obra pública, la reducción de impuestos al trabajo, la devolución a los jubilados, va a generar una demanda que va a poner la economía en funcionamiento. Este año la economía va a crecer. Los pronósticos van del 2,5% al 5%. Yo estoy más cerca de la estimación del 5%, por las inversiones en energía, en gas, por el aumento del consumo producto de la baja de impuestos, la obra pública. Y en Nueva York vemos que hay financiamiento. Está colocando un bono la energética Genneia (N.R. Colocó US$ 350 millones con tasa del 8,75% anual), después salimos nosotros. Hay interés y hay capital.

—¿Por qué cree que se demora la llegada de inversiones?

—Yo no veo dudas en los inversores del exterior sino en los empresarios. Los de afuera quieren que los empresarios locales muevan primero. Cuando vean que los locales están invirtiendo, ahí se van a lanzar agresivamente.

—Hay cautela entre muchos empresarios nacionales. ¿Esperan un repunte primero?

—Es un momento muy importante para la Argentina. No podemos esperar que la inflación baje, que la economía esté creciendo. No podemos esperar el resultado de las elecciones. Tenemos que invertir ya. El mundo está para financiar a la Argentina. Tenemos que mover primero.

—¿Puede haber algún “efecto Trump”?

—La tasa va a subir pero no veo algo disruptivo. Puede haber un aumento en el precio del petróleo por el gasto público en Estados Unidos pero a la Argentina le conviene que aumente el petróleo para evitar la discusión del precio sostén del barril criollo. Cuanto más se achique ese gap, mucho mejor. Y para el gas también es importante que el precio acompañe para incentivar la producción local.

—¿Le pidieron que se sume al Gobierno?

—No lo haría porque estoy muy contento siendo empresario. Creo que mi aporte es éste, hacer proyectos en la Argentina. Y además, por mis rubros sería políticamente inviable.