ECONOMIA MIENTRAS EL BCRA BAJA SUAVE LAS TASAS


No cede la recesión y el crédito crece quince puntos debajo de la inflación

Los préstamos al sector privado treparon un 24% en julio, con una suba de precios acumulada de más de 40%. Se desaceleró la compra con tarjeta. El Central, optimista.

‘STURZE’. Ve mejora a mediano palzo.
‘STURZE’. Ve mejora a mediano palzo.
Foto:Cedoc Perfil
El crédito al sector privado iniciaría en algún momento antes de octubre un proceso de expansión, tanto para financiar un mayor consumo de las familias como para las operaciones cotidianas y nuevas inversiones de las empresas. Eso si se cumplieran las expectativas que el Banco Central releva semestralmente en su Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) entre los responsables del área de créditos de 23 entidades públicas, nacionales, privadas y extranjeras que concentran el 90% del financiamiento en la Argentina. Por ahora, sin embargo, esas proyecciones son sólo expresiones de deseo ya que en julio el crédito siguió mostrando señales de desaceleración en términos interanuales (de 26,6% a 24,2% nominal, es decir, una fuerte contracción en términos reales) y quedó estancado respecto del mes anterior. Si se considera la primera semana de agosto, la foto es aún peor: en los últimos treinta días, hasta las financiaciones con tarjeta de crédito registraron una contracción de 0,5% nominal mientras que, en total, el crédito privado “creció” 23%, es decir, entre 10 y 15 puntos por debajo de la inflación.

Tarjetas. En el caso de los plásticos, existen dos factores estacionales como el cobro del medio aguinaldo que tiende a reemplazar este medio de pago y la fuerte concentración de vencimientos de tarjetas agrícolas, que podrían explicar la caída pero lo cierto es que hay que remontarse a julio de 2014 para encontrar un comportamiento similar.  
En este contexto, aun cuando el informe publicado la semana pasada por el BCRA sostiene que en los próximos meses “dejaría de observarse un sesgo a la contracción”, en las entidades financieras todavía no perciben ningún indicio en este sentido. Esto a pesar de la baja de tasas promedio en el sistema, que pasó en el caso de financiamiento a empresas de 38% anual a ubicarse por debajo de 35%.
“El crédito está totalmente parado no sólo porque las empresas enfrentan una recesión, sino porque, sobre todo, existe incertidumbre: nadie se anima a tomar un crédito ahora con una tasa que puede bajar a la mitad el año que viene o, por la negativa, porque el año que viene no va a poder pagar la tasa que acordó”, asegura un director de una de las principales entidades del sistema. En este sentido, el Banco Nación, que acaba de bajar un punto la semana pasada su tasa de referencia a 32% anual, ofrece un ejemplo contundente: su línea de inversión productiva, con tasa subsidiada de 22% a 5 años, que desde que se lanzó solía quedar agotada, dispone hoy de $ 7 mil millones que nadie quiere tomar.

Virginia Porcella