ECONOMIA ENTREVISTA A MAURO ROCA, ECONOMISTA SENIOR

Para Goldman Sachs, hay presión para que el dólar quede debajo de $ 18 este año

El analista cree que la decisión oficial de financiar el déficit con deuda externa lleva a la apreciación. La continuidad del plan de Cambiemos, el mayor interés en Wall Street.

EMBLEMA. La sede, en el 200 de West Street, donde está Roca.
EMBLEMA. La sede, en el 200 de West Street, donde está Roca. Foto:Cedoc Perfil
Decir Goldman Sachs es mencionar, quizás, al banco de inversión más influyente del mundo, eje de mil teorías conspirativas y uno de los semilleros eternos de los gobiernos de todo el mundo, como ahora lo ha sido de Donald Trump (ver aparte). Allí, en su sede de Nueva York, un argentino, Mauro Roca, egresado de la Universidad de Córdoba, monitorea la economía de nuestro país.
—El año pasado los capitales financieros entraron agresivamente en Argentina. ¿El país aún despierta el mismo interés?
—Los flujos de portafolio van a seguir llegando y ahora también están llegando los flujos relacionados con la inversión directa que se esperaba que llegaran el año pasado. Es típico de estos tipos de transformaciones de reacomodamiento de la economía, primero vienen los flujos de portafolio atraídos por tasas de interés, que todavía están relativamente altas. Los rendimientos son muy atractivos, no hay en el mundo muchas historias como la de Argentina de un cambio positivo, donde se están haciendo muchas cosas bien, y eso hace que los inversores en general consideren que esa tasa de interés más que compensa la incertidumbre que hay. Para la inversión directa es una cuestión de horizonte más largo, con menos liquidez.
—¿El factor incertidumbre está relacionado con un buen resultado para Cambiemos en las elecciones?
—Hay dos riesgos a los que la economía todavía está expuesta. Uno es el riesgo externo, que está fuera de su control, relacionado con todo lo que está ocurriendo en el mundo, que pueden afectar de alguna manera u otra y en algunos casos sin poder preverlos. El otro riesgo es el doméstico, el riesgo político. Es un riesgo más de continuidad política, porque el camino de correcciones es uno que necesita mucho tiempo para que todas las reformas se implementen y empiecen a mostrar sus frutos. Si el Gobierno tiene una buena elección parlamentaria, ahí va a haber más certidumbre de que va a seguir en este camino de reformas.
—¿Esperan que baje más la tasa de interés que paga el país?
—Lo que importa es el spread, es decir la diferencia de tasas entre las de Argentina y las de Estados Unidos. La expectativa es que las tasas de Estados Unidos van a empezar a subir y eso achicaría el spread.
—¿Qué pronóstico de inflación tienen armado para 2017?
—Nosotros estamos esperando de inflación del Indec, un 18,7%, que está un poco arriba del target, pero por debajo del consenso. Creo que el target puede ser difícil de alcanzar este año, pero es factible también. Va a depender mucho del reajuste tarifario que ya estamos viendo, pero la incógnita es cuál va a ser la magnitud del ajuste salarial. Dependiendo de dónde se termine de negociar, se puede estar más o menos cerca del target. Lo más importante es que se actué para lograrlo.
—¿Y el tipo de cambio?
—Va a terminar el año con un dólar en $ 18, pero los riesgos todavía están hacia la baja. Es un poco el resultado del mix de una política monetaria enfocada a bajar la inflación y una fiscal que, si bien ahora está mejorando en términos de reducir el déficit fiscal, se ha venido arrastrando un déficit bastante importante financiado tanto externa como domésticamente. Eso le sigue poniendo presión al tipo de cambio.
—¿Habrá reactivación finalmente?
—El crecimiento lo estimamos en un 2,7%. Esto depende de cuándo empiece a traccionar el consumo. Hay sectores que vienen muy bien, como el agricultor, para el cual las perspectivas para la cosecha son buenas; y el manufacturero, que se está reactivando con la ayuda de la recuperación de Brasil.

FRANCISCO BUENO