ECONOMIA EL PRESUPUESTO PREVE CINCO AÑOS DE DEFICIT COMERCIAL

Pese a la recuperación, las exportaciones caen y no generan dólares para la deuda

Las ventas al mundo bajaron 2,4% en cantidades en el año. El sector externo está en la misma situación que llevó al cepo en 2011. Demora del campo y atraso cambiario, claves.

Con las exportaciones estancadas e importaciones en alza, para este año se prevé que el déficit comercial deje un rojo de US$ 7 mil millones, que será cubierto con deuda. Pero el pronóstico en el mediano plazo además marca que la tendencia continuará. El Presupuesto prevé cinco años con saldo negativo. “Al menos hasta el 2020, si repunta el sector energético con Vaca Muerta, se puede mantener este escenario”, plantea el ex subsecretario de Comercio Exterior Raúl Ochoa.

El modelo actual falla en la generación de divisas reales, a través de las exportaciones, pese a que el énfasis está puesto en convertirse en el “supermercado del mundo”. Las importaciones, ahora con el impulso de los “bienes de inversión” que se suman a los consumos, crecieron 16,8% en ocho meses mientras que las ventas al exterior no se movieron: -0,1% entre enero y agosto, según del Indec.
“La situación del sector externo es similar a aquella que llevó al gobierno anterior a establecer el cepo cambiario”, señala un análisis de Ieral-Fundación Mediterránea que coordina Jorge Vasconcelos. “Eso hace que sea más dependiente la trayectoria de la macro del acceso al financiamiento externo”.

“En el corto plazo no van a entrar más divisas comerciales. Al tomar deuda externa para cubrir el déficit, también hay un efecto no deseado que es la apreciación cambiaria. Esto va a durar por lo menos dos años más porque el ajuste fiscal es lento y el ataque a la inflación también tiene que ser gradual. Eso nos da un tipo de cambio apreciado”, anticipó Ochoa.

Este año, según las cifras oficiales, la deuda externa del sector público aumentó en US$ 27.141 millones en un año y el balance de cuenta corriente duplicó su déficit en un año hasta marcar US$ 6 mil millones, medido al segundo semestre.
 
“Si el petróleo se mantiene en alrededor de US$ 60 el barril, puede mover la producción en Vaca Muerta y estimular las exportaciones para 2020. Otro foco es el litio, cuyo valor total todavía no se conoce, pero puede representar varios miles de millones”, evaluó el especialista. Según remarca la Fundación Mediterránea-Ieral, hay una recuperación de la balanza energética: las exportaciones de combustibles en agosto crecieron 50% interanual, mientras que las importaciones cayeron 0,6%. “El saldo sigue siendo deficitario en el acumulado de los últimos doce meses (-US$ 3,1 mil millones), pero mejora respecto del rojo de US$ 3,4 mil millones de un año atrás”, evalúan. 

En el segmento agroindustrial, el sector sojero volvió a refugiarse en los silobolsas a la espera de que en enero se materialice una baja de retenciones de 5%. La buena noticia fue la reapertura del mercado europeo para el biodiésel mientras que el Gobierno negocia con los Estados Unidos una suspensión de la medida que sube los aranceles para ingresar a ese mercado y pone en riesgo ventas por US$ 1.800 millones. Así lo explicó el secretario de Relaciones Internacionales, Horacio Reyser, esta semana, durante el anuncio de un acuerdo comercial con Chile. “Hoy el eje está puesto en la facilitación del comercio”, agregó el funcionario.

La negociación de acuerdos comerciales para acceder a nuevos mercados, por ahora sólo prepara el terreno para el futuro, sin resultados inmediatos. “Las energías renovables pueden ser una fuente de ingresos. El crecimiento va a seguir por servicios, pero se puede hacer poco con la exportación de manufacturas industriales”, dijo Ochoa. Otros déficits siguen vigentes, como el de turismo, donde son más los argentinos que viajan al exterior que los visitantes que llegan. “Cuando se controle la inflación y baje el déficit, puede mejorar la competividad. El problema tributario, la concentración, los sectores oligopólicos, juegan en contra hoy. También hay que hacer acuerdos sectoriales laborales”, agregó el ex funcionario.

“Reforma laboral sin etiquetas ideológicas”
El Gobierno anticipó ayer que impulsará “reformas laborales” después de las elecciones legislativas pero aclaró que se llevarán a cabo “sin etiquetas ideológicas” y afirmó que “la gran mayoría” de los sectores gremiales apoya el proyecto oficialista de blanqueo de trabajadores informales.
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, enfatizó que “el desafío laboral requiere reformas pero no planteando etiquetas ideológicas que nos alejan de la realidad, sino mesas concretas de trabajo para generar más y mejores condiciones de trabajo para los argentinos”.
A 21 días para las elecciones, Peña señaló que tras los comicios “se viene una etapa muy desafiante” porque la administración del presidente Mauricio Macri debe “seguir trabajando en reformas en todos los planos”.
En tanto, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, enfatizó que “muchas de estas cuestiones” vinculadas a temas laborales “van a surgir del ámbito legislativo” y van a “depender de la negociación que surja en el Congreso”.