ECONOMIA QUE DICEN LOS REGULADORES

Polémica por el intento de cobrar seguros contra default

El no cobro desde el lunes por parte de los bonistas de los vencimientos de deuda argentina disparó la ansiedad de querer cobrar los seguros contra el incumplimiento de los pagos, los credit default swaps (CDS), incluso antes de la decisión del juez Thomas Griesa. Según fuentes del mercado, los CDS sólo se dispararían a partir del 30 de julio, cuando venza el plazo de gracia para garantizar el pago.
En tanto, en la asociación global que nuclea a estos derivados, la International Swaps and Derivatives Association, Inc. (ISDA), señalaron ante una consulta de PERFIL que por el momento no podían asegurar si los pagos se dispararían en el caso argentino. Estos instrumentos alcanzan, según las estimaciones, unos U$S 900 millones en seguros para cubrirse frente a un eventual default argentino.
La ISDA ya recibió un pedido anticipado de la firma estadounidense Schulte Roth & Zabel LLP, que pidió analizar si corresponde el pago de estos instrumentos derivados, creados por el mercado, y que, según las estimaciones, estarían en gran parte en manos de los mismos fondos que litigian contra la Argentina.
En las últimas semanas la cobertura mostró volatilidad asociada a las diferentes declaraciones del Gobierno. Desde el mensaje de Kicillof de que no podrían hacerse los pagos la semana pasada, al mensaje de Cristina Fernández de que el Gobierno estaba dispuesto a negociar con los fondos buitre.  Los CDS son considerados “los instrumentos más modernos de Wall Street” y se dieron a conocer tras el estallido de la crisis subprime. Su monto mínimo de operación es de 10 millones de dólares, con plazos de dos a diez años.

Patricia Valli