ECONOMIA LEAR SE SUMO A FATE

Por Brasil, se extienden las suspensiones en autopartistas

El real siguió su caída y cerró en 3,87 ayer, pese al intento del Banco Central de Brasil por frenar la devaluación que se agudizó en los últimos días, después de que Standard & Poor’s le bajara la calificación de BB+ a BBB-, lo que le valió perder el “grado de inversión”. Ese escenario, sumado a la caída de la actividad por el plan de ajuste de Dilma Rousseff, mantuvo su impacto en la industria local que más contagio muestra: la automotriz.

Ayer fue el turno de la autopartista Lear. Según confirmaron fuentes sindicales, la empresa suspendió –en acuerdo con Smata– a 160 trabajadores. La suspensión rige a partir del lunes y empieza con el turno tarde por un mes. Si las condiciones no mejoran, rotará la suspensión mes a mes entre los casi 500 empleados de la autopartista. El gremio también avisó a los empleados contratados que no serían efectivizados “porque están viendo qué pasa en la industria”. “El argumento es la caída de la producción. Pero también hay otro problema, que es la no renovación de contratos”, explicó el dirigente nacional del PTS, Christian Castillo, que destacó que las suspensiones se dan tanto en las casas matrices en Córdoba como en muchas autopartistas.

Neumáticos. También la empresa de neumáticos Fate suspendió 1.800 trabajadores por turnos rotativos y por 48 horas. Se prevé que la próxima semana vuelvan a repetirse las suspensiones. En el sector de neumático además se sigue negociando la paritaria, que hoy ofrece 29% en cuotas, pero que fue rechazado en las asambleas por empresa.
También Ford llevó adelante suspensiones, un cuadro que se repitió en General Motors y que había tenido a Fiat entre las primeras afectadas por la situación de Brasil, por el peso de las exportaciones a ese país.
La moneda brasileña se depreció 0,65% ayer y llegó a 3,877, después de haber tocado un máximo de 3,91. Es el récord desde 2002.

 

Retenciones anti-ajuste

Para contener la inflación y recuperar margen en el terreno fiscal sin tener que recurrir al ajuste, el economista que asesora a Daniel Scioli, Miguel Bein, estimó que Brasil debería incluir retenciones a las exportaciones.
Así lo señaló en el último informe de su consultora, “El ajuste en Brasil: Un perro que se muerde la cola”, donde consignó que “la sobre-reacción cambiaria y el bajo traslado a precios de la devaluación permitirían aplicar, transitoriamente, un esquema de retenciones a las exportaciones que mejore el cuadro fiscal”.

Así, se podría aplicar una alícuota del 10% a las exportaciones que permitiría al fisco recuperar 1,4% del PBI, en línea con el ajuste fiscal que propone ahora el Gobierno. El escenario sin ajuste beneficiaría a la Argentina, que depende en buena parte del consumo brasileño, hacia donde se dirige el 50% de sus exportaciones industriales.
“La aceleración de la inflación es la consecuencia de la devaluación en un contexto donde la economía ya muestra la recesión técnica”, agregó.



Patricia Valli