ECONOMIA EL JUEVES VIENE UNA MISION

Por la crisis de Dilma, el Gobierno quiere romper la ‘brasildependencia’

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El jueves que viene aterrizará en el país una primera misión del gobierno de Brasil para empezar a discutir el comercio bilateral –en especial el régimen automotor– con los funcionarios de la gestión de Mauricio Macri. En el equipo económico, además de frenar las pretensiones de la industria vecina de liberalizar el comercio de autos desde junio, trabajan con una obsesión: romper, en la medida de lo posible, la “brasildependencia” de las fábricas locales. Hay un motivo bien coyuntural: no hay miras de que el principal socio del Mercosur repunte en el corto plazo.
Así lo afirmó ayer un importante funcionario del Gobierno que trabaja en la agenda que se discutirá la semana que viene entre el titular de Producción, Francisco Cabrera, y su par de Desarrollo brasileño, Antonio Monteiro Neto. “Existe el riesgo de que se profundice la caída de las exportaciones a Brasil; de todos los contactos que estoy teniendo, nadie me plantea un escenario positivo para dentro de seis u ocho meses”, diagnosticó no sin honda preocupación.

El análisis argentino concluye que hay un combo fatídico para la Argentina: “Cuando se les cayó el mercado interno, la primera opción es exportar a nuestro país, y además la recesión complica a los bienes argentinos que van a Brasil”, asegura la fuente, a lo que suma: “Y el tipo de cambio, con un dólar a cuatro reales, te complica doblemente”. Así, concluye: “Recesión con devaluación es el peor escenario”.
El Gobierno trabaja en acuerdos sectoriales para ir evitando una avalancha de productos brasileños, y aunque no lo dirán nunca públicamente, usarán si hacen falta las licencias no automáticas como un mecanismo de protección avalado por la Organización Mundial del Comercio.
Con Brasil en picada, “en el corto plazo, hay que reforzar el mercado interno”, asegura el funcionario, y enumera las mejoras de la asignación universal, las jubilaciones y pone fichas a las paritarias y los cambios en Ganancias. “Y en el mediano plazo hay que diversificar el mercado externo: si bien Brasil es importante, hay que salir de la ‘brasildependencia’”.  

Negociación. Respecto de las discusiones puntuales de comercio, Brasil ya hizo saber que planteará la liberalización del comercio bilateral automotor tras el fin del acuerdo vigente hasta el 30 de junio. Hoy, por fuera del Mercosur, las terminales automotrices tienen acordado un “flex de US$ 1,50”, es decir, que ése es el monto en autos y piezas que la Argentina puede exportar a Brasil sin pagar aranceles, y viceversa. “La Argentina rechazará ese planteo, y lo que se va a abrir es un espacio de negociación”, puntualizaron desde el Poder Ejecutivo. “Una posibilidad es mantener el acuerdo actual”, dijo.



Jairo Straccia