ECONOMIA VARIABLES EN MOVIMIENTO

Pronostican un escenario más estable pero con un dólar oficial cerca de $ 10

Ocho analistas estiman que el Gobierno devaluará entre 35 y 40% en el año, al ritmo de la inflación. Con el ajuste en marcha, caen las chances de otro salto abrupto en la cotización.

Foto:CEDOC

En los últimos cuatro meses, el Gobierno tomó decisiones que parecían impensadas hace apenas un semestre y, en sólo una semana, dio los guiños que podrían completar el plan para 2014 con un rasgo saliente: estabilidad a costa de un dólar en alza que acompañe la inflación mientras se corrige el fondo de los desbalances fiscales.

A los cambios de gabinete de noviembre pasado, que renovaron la conducción económica, siguieron una serie de medidas económicas, como la devaluación en enero, la suba de la tasa de interés, una fuerte absorción monetaria para contener a el costo de vida, y otras estrategias, para aliviar el mercado cambiario.

La estrategia abrió el camino de la calma del dólar oficial y de una notable caída de la cotización del blue por más de seis semanas. La corrección del dato de PBI de 2013 (3%) prácticamente aseguró el ahorro de US$ 3 mil millones de las reservas que no irán al pago del cupón que sigue la actividad. Con ese panorama, ocho economistas consultados por PERFIL detallaron que el Gobierno se apresta a seguir corrigiendo el tipo de cambio hasta llevarlo cerca de los $ 10, aunque advirtieron sobre diversos escenarios.

Obsesión verde. Con matices en sus estimaciones, los especialistas de todas las corrientes ideológicas comparten la visión de un dólar a fin de año bien por encima de los $ 8 actuales que el Banco Central estuvo sosteniendo con mínimas variaciones. Agustín D’Atellis, economista de la Gran Makro, se inclina por dólar cercano a $ 9,20, y agrega: “Creo que el dólar, que de a poco empezó a moverse, va a mantener cierta estabilidad hasta el fin de la cosecha, ya que hoy las condiciones de estabilidad están dadas para que los productores liquiden, y luego va a ir subiendo de a poco y sin sobresaltos”.

Pero apuntó que, en el segundo semestre, la cotización acompañará una menor tasa de inflación, que se ubicaría por debajo del 2% y que, en el año, rondaría el 25% por las políticas monetarias y de subsidios. Su mirada es la más optimista de todas.

Marina dal Poggetto, economista jefe del estudio Bein & Asociados, el que elogia la presidenta Cristina Kirchner, estima una cotización a fin de año levemente por encima, en torno a $ 9,30, basándose en una inflación de 35% y un promedio de aumento de paritarias de 28%. “Los movimientos del tipo de cambio mostrarán altibajos, la volatilidad tendrá una tendencia alcista. No vemos que se busque ganar competitividad, sino anclar expectativas”. La lectura es que habrá algunas semanas en alza, otras de pausa y retrocesos leves, hasta retomar nuevamente los incrementos paulatinos. Para depreciar de a poco el peso, pero sin dar señales del próximo paso.

Un poco más arriba ubicó el tipo de cambio Miguel Kiguel, director de Econviews, en línea con otros economistas, para quien “el deslizamiento del dólar irá acompañando la inflación, que, anualizada, será de 35%, con lo que llegaremos al término del año con una cotización de $ 10 en las pizarras”.

En FIEL, el economista Daniel Artana coincide en la proyección de $ 10, que consideró que daría un panorama de una economía “manejable” para el Gobierno en el marco de una suba de precios de 40% en la Ciudad de Buenos, área de análisis de la consultora.

Los caminos posibles. En la segunda mitad del año, la profundidad del ajuste fiscal ya en marcha definirá el escenario, según los analistas. “Si bien el recorte de subsidios es una señal en el sentido correcto, no se puede decir que el problema fiscal esté resuelto”, subrayó Diego Giacomini, especialista de Economía & Regiones, quien estimó que existen diferentes escenarios posibles una vez que los dólares del agro hayan ingresado.

Uno de ellos podría describirse como “aquel en el que el Gobierno hace un ajuste fiscal de 7 puntos del PBI y elimina subsidios y se registra un ajuste por inflación de 2 puntos del producto”, que consideró poco probable. Un segundo escenario, que denominó “equilibrista” y mucho más probable, en el que el equipo económico realiza un ajuste incompleto y el Banco Central sigue absorbiendo pesos, donde el ajuste por la suba de precios dependerá del resto de las políticas, y un tercer escenario, con escasas posibilidades, que llamó “ajuste por las malas”, en el que no se toman medidas fiscales y “es el mercado el que hace el ajuste por devaluación e inflación”, por lo que la inflación podrá ser de 35% o más.

María Castiglioni Cotter, socia de C & T asociados, en tanto, espera que en los próximos meses “se observen ajustes mínimos que permitan al Gobierno llegar a completar con tranquilidad su mandato”, aunque destacó que “habrá un deterioro de las variables macroeconómicas y el principal punto de conflicto surgirá en el frente gremial”



Paola Quain