ECONOMIA DOS ESTUDIOS PRIVADOS

Revelan que la canasta básica saltó 54% y que la pobreza trepó al 27,5%

Frente al silenzio stampa y las justificaciones metodológicas oficiales sobre a cuánto asciende la pobreza, los últimos datos del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) actualizan que, hasta fin de 2013, el 27,5% de los argentinos es pobre, un punto más de lo que se estimó en 2012. Fuera de los porcentajes, esto quiere decir que 14,5 millones de los 40 millones de argentinos no llegan a cubrir una canasta básica total –de alimentos y servicios–.

Por persona, la canasta básica de alimentos que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) discontinuó marcaba $ 255 para no caer en la indigencia. Para la UCA, esa cifra llega a $ 1.982. Para no ser pobre, una persona debía contar con $ 577 según el Indec. Esa cifra asciende a $ 1.341 por mes para la UCA.

Para la ex titular del Indec, Graciela Bevacqua, “cuando el Indec era creíble, las cifras de la UCA eran similares”. En sus propias estimaciones, el nivel de pobreza ronda también el 26%. “Tan sólo en 2013, la canasta aumentó 43%”, explicó.

“No hay ninguna duda de que la reducción de la pobreza ha sido drástica”, dijo el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, ayer.

La canasta básica alimentaria –que mide el límite de la indigencia– fue de $ 1.077,63 en marzo según Bevacqua, el 54% más que en el mismo mes de 2013. La canasta básica total por persona, en cambio, ascendió a $ 2.435,45. Esta variante incluye servicios y transporte, y marca lo que se necesita para no caer en la pobreza. “Un matrimonio que percibe una jubilación mínima no puede cubrir la CBT. Es considerado pobre”, detalla el informe del estudio de la técnica desplazada por la intervención de Guillermo Moreno en 2007.

La justificación oficial para el retraso es que no se pudo hacer técnicamente la unión de las series por “carencias” metodológicas. “Empalme tiene que haber por la continuidad de las series, y a lo largo de los años se han cambiado las canastas básicas y se pudo hacer el empalme”, explicó la ex directora del Indec, que además planteó otras dudas ya que el período a informar es el segundo semestre de 2013 y el nuevo IPCNu empezó a regir para 2014. “Debería poder usar el IPC oficial del mismo año”, razonó. Pero la ex directora del organismo plantea, sobre todo, incredulidad ante los plazos en los que el Gobierno puso en marcha el nuevo IPC.

Esa encuesta fue publicada ayer por el Indec, aunque debería haber estado disponible antes que el nuevo índice de inflación nacional. Allí, el organismo muestra que el 33% del consumo va a alimentos y bebidas; el 18,6% a transporte y comunicación; el 10% a propiedades, combustibles, agua y electricidad; el 8,7% a vestimenta y el 3% a educación.



Patricia Valli