ECONOMIA EL ESTABLISHMENT DEFINE INVERSIONES


Tras seis meses, empresarios aceptan a Macri y hacen autocrítica por la era K

Dueños de grandes empresas reconocen que debieron ser menos tolerantes el gobierno de los Kirchner. Pese a los recelos mutuos, empiezan a confiar en la gestión de Cambiemos.


Foto:cedoc

Dos fenómenos terminaron de cristalizarse en las últimas horas en el ánimo de grandes empresarios respecto del rumbo del Gobierno. El primero, incluso motivo de jactancia en la Casa Rosada, es que aceptaron que Cambiemos “tiene más cintura política” que la que imaginaban. “Como que recién ahora se convencieron de que vamos a terminar el mandato”, interpretan en el macrismo. El segundo es un proceso de veloz autocrítica sobre su comportamiento durante el kirchnerismo, mientras saltan las esquirlas de los casos de corrupción que investiga la Justicia.
“Fuimos permisivos, indolentes, conniventes”, dijo Adrián Werthein, al inaugurar sus almuerzos como presidente del Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (Cicyp), un sello que engloba a los mayores dueños de empresas del país, desde Alejandro y Marcos Bulgheroni (PAE), Adrian Kauffman (Arcor, como jefe de la UIA) hasta Eduardo Eurekian, (de Aeropuertos Argentina 2000).  “Necesitamos la autorreflexión y apegarnos a las normas”, añadió a PERFIL (ver aparte).
“El empresariado siempre se debe una autocrítica y reflexión sobre el rol que debe llevar”, apunta Eduardo Costantini, dueño de Consultatio, una de las mayores desarrolladoras inmobiliarias del país.
“Es muy valioso hablar ahora, pero quizás si lo hubiéramos hecho antes todos, las cosas hubieran sido diferentes”, observa Jorge Brito, dueño del mayor banco privado nacional, el Macro, que estuvo presente en la exposición de Werthein.
El mensaje de autocrítica también estuvo presente en el encuentro anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), cuyo titular, Juan Pablo Simón Padrós –que acercó como head hunter CEOs al Gobierno– puso énfasis en la necesidad de revertir la “devaluación de los empresarios”. En el evento del miércoles pasado se llamó a firmar un “compromiso de valores en acción” y ante una convocatoria récord de 450 inscriptos (casi 150 más que hace un año) se planteó un panel sobre el vínculo Estado-empresarios. “Hay que clarificar el financiamiento de la política, que es el padre de los problemas”, señaló el empresario agrícola Gustavo Grobocopatel. A su lado, el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, que acompañó varias políticas del kirchnerismo, acotó:  “No hay que reducir el vínculo público-privado, hay que echarle luz”.

Respaldo. El contexto de autocrítica por la era K coincide con cierto respeto que Mauricio Macri, hijo de un empresario contratista como Franco, se va ganando entre lo que serían sus ex colegas. “Hay que recordar que Macri nunca se bancó al establishment, y el sentimiento era mutuo”, apuntaba un referente industrial de peso que pidió el anonimato. Lo cierto es que como “todos los empresarios seguro votaron a Scioli”, como diagnostican en la Jefatura de Gabinete, los primeros seis meses fueron de testeo. Aún lejos de conseguir crecimiento económico, muchos empresarios le reconocen cintura para sacar leyes en el Congreso, cerrar con los fondos buitre y ajustar, aún con retrocesos, tarifas. “Con la brocha gorda estamos en un todo de acuerdo”, suele decir Brito. “Comprar Petrobras sólo fue posible a partir del cambio de política que implementó el gobierno actual”, apuntó la semana pasada en un foro en Nueva York Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía, que apoya el rumbo y llama a los empresarios locales a invertir para atraer a los capitales extranjeros.

 

¿Empuja el Brexit?

Para Guillermo Hirschfeld, consejero económico de la Embajada argentina en Madrid, el temblor que generó el Brexit podría favorecer a la Argentina. Según dijo ayer a la agencia Télam, “si bien es cierto que el Brexit abre un escenario complejo y de incertidumbre a nivel global, no es menos cierto que, en cuanto al impacto de las inversiones en Argentina, hay variables que hasta podrían considerarse como oportunidades, teniendo en cuenta la estabilidad que ofrece este gobierno a la inversión”.



Redacción de Perfil.com