ECONOMIA CRECIO 40% LA DEMANDA DOMESTICA POR EL FRIO

Un inédito corte de gas a 400 grandes empresas congela más la producción

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Foto:Cedoc

Ni siquiera es invierno, pero los primeros días de frío del año volvieron a poner contra las cuerdas al sistema gasífero: obligado por el incremento de la demanda en los hogares –el consumo de todo el sistema creció esta semana un 40% más que la anterior, según datos de las distribuidoras–, el Gobierno ordenó restringir el consumo del fluido a más de 400 industrias de todo el país, un problema extra para la producción ya en retroceso.
La escasez del hidrocarburo durante los meses de bajas temperaturas es un problema estructural de la Argentina. A raíz de la baja de la producción local, que descendió un 13% desde 2005, los productores inyectan entre 85 y 90 millones de metros cúbicos diarios de gas (MMm3/día), de los cuales –en los días de frío–, los usuarios residenciales llegan a consumir más de 70 millones.

De ahí el salto exponencial de las importaciones de gas desde Bolivia y del LNG (gas licuado) que llega por barco a las terminales de Escobar y Bahía Blanca, que en el primer trimestre costaron US$ 1.233 millones, un 17% más que en el mismo período del año pasado.

Desde el miércoles, funcionarios que responden a Antonio Pronsato, interventor del Enargas, el ente regulador, empezaron a ordenarles a las mayores industrias consumidoras de gas del país que bajen su despacho del fluido porque la oferta disponible era insuficiente para cubrir sus requerimientos. En la volteada cayeron Siderar, Siderca, Dow, Mega, Profertil y Solvay Indupa, entre otras grandes empresas.

A su vez, notificaron a las distribuidoras para que corten los contratos interrumpibles de los usuarios industriales. También se restringió la ventana interrumpible de los contratos en firme, en teoría mejor preparados para garantizar el suministro. El Enargas incluso dictó la semana pasada la nota 3.029, que instruye a las distribuidoras a cortarles físicamente el gas a sus clientes que no acaten las restricciones.

Aunque el sector energético ya está acostumbrado a lidiar con los esquemas de restricciones durante la gestión de Julio De Vido en Planificación Federal, sí llamó la atención de los empresarios el alcance de las medidas impulsadas por el Enargas, sobre todo porque se trata recién de los primeros días de frío.

Los mayores inconvenientes se registraron, además, en el polo de Bahía Blanca, donde las empresas petroquímicas debieron operar al mínimo técnico de sus instalaciones. También hubo problemas en el complejo aceitero del gran Rosario, donde las principales empresas alimenticias debieron bajar, en promedio, un 50% su despacho. En rigor, las restricciones se sintieron con fuerza en todo el país: el frigorífico JBF (ex Swift), que consume 80 mil m3/día de gas, debió llevar a cero su consumo. Las automotrices Volkswagen y General Motors, que demandan entre 10 mil y 20 mil m3/día, también fueron alcanzadas. Y en San Luis, una empresa autopartista que invirtió US$ 3 millones para construir un gasoducto que terminó en enero debió frenar la producción de llantas por la falta del fluido.

Otro factor incidió en los cortes: la petrolera francesa Total, el segundo mayor productor del mercado, prevé perforar en junio nuevos pozos en el Mar Argentino en el yacimiento Carina, al sur de Tierra del Fuego, por lo que del 6 al 9 de junio prevé dejar de inyectar entre 9 y 12 MMm3/día.

“Para cubrir la falta del gas inyectado desde la isla, el Enargas quiere mantener el linepack (la presión del sistema de gasoductos) restringiendo de entrada la demanda en el sistema”, explicó a PERFIL un técnico de una petrolera.

 

Alerta para Galuccio

El Sindicato de Petróleo y Gas Privado de la provincia patagónica, que lidera Guillermo Pereyra, amenaza con dar un dolor de cabeza a Miguel Galuccio, CEO de YPF. Podría paralizar por 24 horas los trabajos en Vaca Muerta si no se resuelve la situación de tres pequeñas refinerías de Neuquén que denuncian que, amparadas en la Ley de Presupuesto, las grandes petroleras prefieren importar naftas y gasoil en lugar de comprar destilados locales. Por ese motivo, peligran 500 puestos de trabajo, advierten. El Ministerio de Trabajo, que dirige Carlos Tomada, dictó la conciliación obligatoria.



Nicolás Gandini