ECONOMIA CON BAJO EFECTO REACTIVADOR

Un mayor gasto podría alimentar más la inflación

Foto:Ministerio de economia

El intento del Gobierno por impulsar la actividad y el consumo para tener un default llevadero podría generar más inflación y, eventualmente, presiones sobre el dólar, advirtieron economistas consultados por PERFIL.

Milagros Gismondi, economista de Empiria, evaluó que el mayor límite para ese plan es que “ya en el primer semestre del año el gasto viene muy arriba y con un financiamiento que recae sobre el Banco Central. En ese marco, sin financiamiento externo, una mayor emisión monetaria para sostener esas medidas se traducirá en mayor inflación”.

De acuerdo con su visión, se trata, en todo caso, de tensiones que ya existían en la primera parte del año, pero se agravarían en lo que resta de 2014.

“Hay que tener presente que la actividad económica no se mueve a la velocidad del mercado, por lo cual si se esperaba que hubiera una recuperación, ahora se va a demorar”, añadió Diego Coatz, economista de la Unión Industrial Argentina, para quien “más que apuntar a remontar el consumo, la clave en los próximos meses va a pasar por el comportamiento del tipo de cambio, la tasa de interés por sus efectos sobre la actividad económica y el cuidado del nivel de reservas”.

Agustín D’Attellis, economista de la Gran MaKro, en cambio, destacó el carácter transitorio de la situación por la que por el momento no se puede acceder a los mercados y consideró que, por tratarse una corto plazo, las medidas proconsumo pueden ser financiadas con el Banco Central. “No veo un agravamiento de la recesión porque creo que se trata de un fenómeno transitorio y, como tal, pienso que las medidas de estímulo son manejables y pueden financiarse con medios internos”, expresó.

Dólar y recesión. Con matices, será clave ver qué pase con el dólar. “De no prosperar un acuerdo, no van entrar dólares y, por lo tanto, se restringirán aún más las importaciones, lo que finalmente perjudicará la actividad económica”, consideró Gismondi.

Agregó que, de alguna manera, en lo que se refiere al ingreso de divisas, “lo mejor del año ya pasó”: pasó la liquidación de la soja, las paritarias habían ayudado y se habían sumado reservas. En ese contexto, habrá que seguir de cerca cómo evoluciona el tipo de cambio.

Sobre este punto, D’Attellis señaló que espera que las microdevaluaciones que el Banco Central viene realizando se mantengan en un ritmo similar en los próximos meses.



Paola Quain