ECONOMIA SE COMPLICA EL LITIGIO DE LA DEUDA

Una calificadora certificó la cesación de pagos y hay dudas por una aceleración

Como parte de una secuencia esperada por gran parte del mercado, los tenedores del bono PAR con legislación extranjera no cobraron tal como esperaba el Gobierno a través de Nación Fideicomisos, la entidad designada como nuevo agente de pago en reemplazo del Bank of New York Mellon (BONY), y como consecuencia, ese título público por US$ 161 millones se sumó la deuda en default. Por este motivo, la calificadora de riesgo Fitch redujo la evaluación de ese título de “C” a una más baja “D”, al tiempo que señaló que la economía nacional se encuentra en recesión y con perspectiva negativa.

A partir de ahora, podría tener lugar el pedido del pago total de los pagos pendientes del título –aceleración– y cuyo fin persiguen algunos fondos como Owl Creek Asset Management, un fondo pequeño que no tiene posición en activos latinoamericanos. Para poder exigir el pago, deben convocar al BONY, el único con el registro de tenedores, para que la entidad informe al resto de los tenedores que existe interés de una parte para acelerar. Luego deben alcanzar el 25% de la serie en un plazo de treinta días –sesenta días desde la fecha original de pago–.
Para evitar caer en el pago del total, el Gobierno debe concretar el pago y luego reunir el 50% dentro del mismo plazo. Abogados señalaron que la dificultad para el Gobierno es que, sin un arreglo con los buitres, siguiría bloqueado el pago a través del BONY, que se sigue asumiendo como agente de pago oficial. De hecho, ayer señaló que no había recibido los fondos para el PAR.
Así, los dos meses que restan del año se presentan como un punto crítico para la Argentina. Una aceleración de la deuda “no puede descartarse”, según analistas de fondos del exterior. Uno de los argumentos para descartar esa posibilidad es que todas las partes saldrían perjudicadas, los buitres perderían su poder de presión para lograr el 100% del pago, los holdouts tendrían un retorno menor, por lo que tendría sentido esperar a enero para llegar a un pacto: se asume que la Argentina llegará a un acuerdo con el total de los inversores.



Paola Quain