Protección legal
En la siempre conflictiva relación entre Internet y derechos de autor, la criatura de Tomás Escobar parece tener todo a favor para salir indemne.
“Cuevana funciona como una herramienta a modo de indexador, como de alguna manera lo es Google en sus búsquedas”, explicó el joven emprendedor. “La diferencia es que se trata de un sitio especializado y con herramientas que permiten visualizar material como películas o series que están diseminados por toda la Red. Pero en sí, nuestros servidores no poseen material alguno protegido por derechos de autor”. La falta de legislación sobre el tema también mantiene tranquilo a Escobar, actualmente instalado en Buenos Aires para negociar acuerdos con productoras que lleven a Cuevana a un estadio más avanzado como distribuidor de contenidos de ficción on line.



06/11/11 - 03:24