adios a una AUTORA controvertida

Murió Christa Wolf, la escritora que no saludó la reunificación alemana

Fue durante más de treinta años un referente civil para la oposición de la RDA, y su reacciones en 1990, con la caída del Muro, le mereció el vacío entre sus compatriotas.

Por Guillermo Piro

03/12/11 - 07:41

 
Murió Christa Wolf, la escritora que no saludó la reunificación alemana

Controvertida. La escritora murió tras una larga enfermedad.

Cuando en 1990 el Muro cayó, la reunificación no sólo hizo pasar al olvido a un entero país, sino a los representantes más destacados de una literatura nacional que hasta entonces era reverenciada y promovida en la RDA, pero prácticamente desconocida en el resto del mundo. Una sola excepción hecha para Christa Wolf, cuyo talento y salvaje arremetida contra la domesticación de los intelectuales que emprendió en 1965 –durante el undécimo plenario del Comité Central de Partido Comunista de Alemania del Este, el SED– le valió por un lado su caída en desgracia en su propia patria, pero al mismo tiempo le abrió a su literatura las puertas al resto del mundo. Pero su condición de personalidad incómoda en la nueva Alemania reunificada la acompañó hasta su muerte, que tuvo lugar el jueves pasado.

Mencionada varias veces como aspirante al Premio Nobel de Literatura, el hecho de que en los 90, tras la reunificación alemana, se ventilara el contenido de los archivos del Stasi –el órgano de inteligencia de la RDA– y se dieran a conocer sus contactos con la policía política, de la que había sido informante entre 1959 y 1962, dio lugar a una campaña en los medios que modificó la imagen que sus compatriotas tenían de ella, lo que la llevó a un exilio voluntario en los Estados Unidos. No obstante, siempre contó con el apoyo de otros escritores, como Günter Grass, quien al recibir el Nobel en 1999 dijo que le habría llenado de satisfacción haber compartido el premio con ella.

Había nacido el 18 de marzo de 1929 en Landsberg an der Warthe, Alemania, hoy Polonia, en el seno de una familia de clase media que en 1945 huyó a Alemania Oriental.Entre sus obras se destacan El cielo dividido, Reflexiones sobre Christa T. –novela que fuera severamente criticada en Alemania Oriental–, Muestra de infancia y Casandra, tal vez su libro su libro más leído. Su última novela, publicada el año pasado, fue Stadt der Engel oder The Overcoat of Dr. Freud (Ciudad de los ángeles o el abrigo del Dr. Freud), en la que se dedicó a seguir las huellas de los intelectuales alemanes que se vieron forzados a exiliarse en Estados Unidos ante la persecución nazi.

Voz ineludible de la literatura alemana de posguerra, eterna candidata al Nobel y figura polémica por su relación con el régimen comunista de la antigua Alemania Oriental, Christa Wolf fue un espejo literario del siglo XX.

Sus libros narran las heridas del alma y las crisis existenciales que experimenta la población de Alemania del Este, marcada por la división de su país. El dolor y la enfermedad son temas recurrentes en su obra, que Wolf utilizó para exteriorizar conflictos de conciencia. Las protagonistas de sus novelas, desde una joven enamorada en El cielo dividido, hasta la escritora inadaptada de Noticias sobre Christa T., pasando por la heroína de Casandra, psicosomatizan de algún modo su malestar con la sociedad en la que viven de manera que el cuerpo purga lo que la mente no comprende.

Su primer gran éxito literario fue la ya citada El cielo dividido, novela de 1963 que narra la historia de una pareja enamorada que es dividida por la construcción del Muro de Berlín. Fue una de las obras más discutidas en la RDA de entonces, y años más tarde fue llevada al cine por Konrad Wolf.

Para muchos de sus lectores, Christa Wolf era una instancia moral que tenía una fe inquebrantable en la capacidad de mejorar del ser humano. “Con su muerte Alemania pierde a una de las voces más importantes de la literatura contemporánea”, dijo al conocer la noticia de su deceso el ministro de Cultura, Bernd Neumann.