CFK sobre el papel prensa

"Yo no pienso poner ningún diario, no me interesa"

En una semana de actividad legislativa frenética, la Cámara de Diputados aprobó la ley que regula el papel para diarios. Enseguida la Comisión de Presupuesto del Senado trató el tema.

Por Gabriel Ziblat

17/12/11 - 02:21

 
"Yo no pienso poner ningún diario, no me interesa"

Aníbal F y el resto. En la madrugada de ayer, los senadores de Presupuesto sesionaron.

Cristina Kirchner se refirió ayer al polémico proyecto que regula la producción, comercialización y distribución del papel para diarios, que el jueves obtuvo media sanción de la Cámara de Diputados y ya tiene dictamen de comisión en el Senado. “Yo no pienso poner ningún diario, no me interesa”, aseguró en un acto en Mendoza.

“La ley es para que cada uno pueda decir lo que quiera”, explicó la Presidenta. Y agregó que la norma apunta a garantizar “el acceso al insumo básico para los diarios pequeños que es el papel”. Además, manifestó que “fue el Estado el que generó la primera fábrica de papel de diarios, con recursos de todos los argentinos”.

Así, la mandataria apuntó a poner paños fríos a la polémica que se desató en torno del proyecto. La oposición legislativa y los diarios Clarín y La Nación (accionistas junto al Estado de Papel Prensa) sostienen que la iniciativa atenta contra la libertad de expresión.

En el Congreso, en tanto, nadie duda de que el proyecto es parte del enfrentamiento que el Gobierno viene manteniendo con el Grupo Clarín, principal accionista de Papel Prensa, la única empresa que proveé papel para diarios en el país.

El dictamen que finalmente se aprobó en Diputados, sin embargo, no fue un ataque directo al grupo de medios e incluso fue mucho más contemplativo que el proyecto anterior que se estaba analizando desde el año pasado.

Esa iniciativa, que tenía la firma de la ex diputada Cecilia Merchán y era acompañado por el oficialismo y sectores de centroizquierda, obligaba al Grupo Clarín a reducir sus acciones de la empresa del 49% actual al 33% que establecía el texto. Además, le prohibía a los titulares de más del 10% de un medio periodístico ser accionistas de empresas de papel para diarios. En caso de no cumplir con los requisitos, daba un plazo de tres años para adecuarse. En el proyecto que finalmente impulsó el oficialismo estos puntos ya no están. En lugar de avanzar con la propuesta de Merchán, con la que habían obtenido un dictamen de mayoría, el Frente para la Victoria armó un dictamen nuevo, en el que mezcla los dos proyectos que el Poder Ejecutivo envió sobre el tema. El texto que obtuvo media sanción, entonces, se reduce a declarar el interés público, crear una comisión parlamentaria de control y armar un marco regulatorio (para una sola empresa), con el Ministerio de Economía como autoridad de aplicación. Los artículos más duros son el 40 y 41, que obligan a Papel Prensa a operar a pleno de su capacidad, caso contrario la inversión estatal podría transformarse en mayor participación accionaria. Ese punto, se analiza, podría terminar judicializado. Así, al igual que la Ley de Medios, este proyecto mantendría la tensión entre el Gobierno y el Grupo Clarín. La reflexión de algunos opositores es que esta movida dejó en claro que la intención del oficialismo no es “destruir” a ese grupo de medios, sino llevar la cuestión al campo de la confrontación.