ante un ejercito de abogados y policias
Los hermanos Noble dieron su ADN en un clima de tensión
Los hijos adoptivos de Ernestina estuvieron diez horas adentro del Hospital Durand. Entregaron sangre y saliva. De allí se extraerá el perfil genético. La jueza ordenará el cruce la próxima semana.
09.35 hs. Marcela y Felipe Noble Herrera ingresan el Hospital Durand seguidos de una fuerte custodia.
Más de diez horas demoró la extracción de sangre y saliva a los hermanos Marcela y Felipe Noble Herrera, hijos adoptivos de la dueña de Clarín. El operativo se llevó a cabo en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), adentro del Hospital Durand, custodiado por decenas de gendarmes y agentes de la Policía Federal. También había gran cantidad de policías de civil y custodios privados.
Marcela y Felipe entraron al Durand por la calle Díaz Velez a las 9.35. Hubo más de una hora de demora para el inicio de la pericia. En el sector de Inmunología había diez técnicos, los abogados de Abuelas de Plaza de Mayo, de las familias querellantes y de la defensa. Cada uno de ellos, con excepción de Alcira Ríos (que representa a la familia Gualdero-García y estuvo ausente porque confía en el BNDG), estaban acompañados por sus peritos de parte, para controlar el proceso.
Cerca de las 15 le extrajeron sangre y saliva a los dos jóvenes. La sangre se guardó en dos tubos, y la saliva en papel secante. Dos copias se quedaron la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado –a cargo del caso–, y la fiscal Rita Molina. El resto quedó bajo custodia del BNDG. Habrá custodia permanente de la Federal y la Gendarmería para que nadie que no sea del sector ingrese a Inmunología. La magistrada ordenó que el lunes empiece a delinearse el perfil genético de los hermanos Noble Herrera. Es el paso previo al cotejo, que será ordenado la misma semana. El proceso, en total, puede durar de uno a dos meses. El perfil genético se obtiene en tres semanas, según fuentes judiciales. Y el chequeo con las 246 muestras del BNDG tarda de 48 a 72 horas.
Tardanza. La sorpresa fue la demora de los jóvenes en salir. Según contaron a PERFIL fuentes de la defensa y de la querella, hubo algunas trabas que entorpecieron el proceso. En primer lugar, los abogados de los Noble, encabezados por Jorge Anzorreguy, cuestionaron a la perito de Pablo Llonto –abogado de una de las familias querellantes–, Mariana Herrera. Anzorreguy pidió que fuera corrida de la pericia, pero el planteo fue rechazado, según información de Abuelas de Plaza de Mayo. Cerca de Anzorreguy advirtieron que lo que sucedió fue que Herrera había olvidado su título y que tuvo que mandar a buscarlo, para validar sus conocimientos.
Otro cortocircuito se produjo cuando la jueza les dijo que, de acuerdo a lo que marca la Ley del BNDG en su artículo sexto, había que extraer muestras de células dactilares. La defensa se opuso. La insistencia llevó a que la jueza se apartara con los abogados de los Noble, incluyendo a Padilla Fox (de la defensa de Ernestina), para charlar en forma privada. Luego, con consenso de los peritos, determinaron que no era necesario que se sacara de manera compulsiva células dactilares porque con la sangre y la saliva ya era suficiente para obtener ADN.
El tercer problema que se suscitó fue cuando Arroyo Salgado les comunicó a los abogados defensores que tenían que dejar las muestras en el BNDG aun si el resultado daba negativo. Eso frecuentemente se hace por si aparecen nuevos familiares de desaparecidos que van a dejar sus datos genéticos al BNDG, porque descubren después de mucho tiempo que podrían tener un nieto. Los letrados de la defensa primero se opusieron, pero luego brindaron su consentimiento. A las discusiones por las formas en que se sacaban las muestras se sumaron los actos administrativos. Cada acta y cada movimiento tenía que ser consentido por todas las partes y por el personal del Banco. Para el abogado de Abuelas, Alan Iud, el proceso de ayer fue “muy positivo. Se aplicó a los Noble la ley que se les aplica a todos los ciudadanos”. Para el letrado Jorge Anzorreguy, de la defensa, también fue muy valioso que los jóvenes se ofrecieran “voluntariamente a hacerse el análisis”. Y aclaró que la dilación no fue culpa de los jóvenes.
“No hay persecución”
El gobierno nacional está expectante por el resultado que pueda arrojar el ADN de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín, Ernestina Herrera de Noble. Es que, desde la aprobación de la Ley de Medios, encaró una dura batalla contra el Grupo, en la que incluyó la exigencia de que Marcela y Felipe se hicieran la prueba de datos genéticos para comprobar si eran o no hijos de desaparecidos. Saben que, de encontrar un resultado positivo, podrían acestarle un golpe al Grupo Clarín. Pero, sorprendidos por la ofensiva de los abogados de ofrecerse voluntariamente, sospechan que ahora el test pueda dar negativo, lo que le jugaría una muy mala pasada al Gobierno. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se expidió ayer sobre el tema. Advirtió que nadie quiere perseguir a “los Noble Herrera”. Y añadió: “Los jóvenes son víctimas. Y la extracción de sangre, en el marco de una apropiación y muertes como ha sido en este caso si fueren hijos de desaparecidos, se extingue solamente con la identidad. Está demostrado que la adopción de los dos jóvenes ha sido irregular”, expresó Fernández en declaraciones al canal CN23.



25/06/11 - 12:13