isaac, la influencia del presidente peruano
El padre y mentor que incomoda a Humala
Acompañó a su hijo Ollanta en la asunción pero fue casi invisible. Fundó una doctrina con principios racistas. Homofobia y una denuncia de violación. De la familia a la política.
Que familia. Isaac Humala muestra una fotografía de Ollanta y otra con sus siete hijos. Militó junto a Vargas Llosa cuando era joven.
“A mi padre, que me formó”, fue la escueta pero significativa dedicatoria que Ollanta Humala ofreció anteayer a don Isaac, en su acto de asunción como presidente de Perú. El poder cicatriza las heridas. El patriarca de los Humala, un indigenista radical cuyas ideas al borde del racismo incomodan al flamante jefe de Estado, olvidó las diferencias que lo separan de su hijo y asistió a la toma de posesión en el Congreso. La presencia de Isaac, mentor ideológico y mayor influencia de Ollanta durante su juventud, fue un recordatorio de la historia familiar que hay detrás de la moderación que el nuevo mandatario exhibe hoy.
“En 2005, cuando decidí postularme a la presidencia, conversé con mi padre. Pero comprendí que, a pesar de la lucidez intelectual incuestionable de él, teníamos diferencias ideológicas sustanciales”, reconoce Humala en el libro De Locumba a candidato a la presidencia en Perú. “Por ejemplo, la preponderancia que les da a las diferencias raciales existentes en el Perú para construir una estructura de poder, lo que en mi opinión es una forma de racismo, o la importancia de la llamada ‘vía no convencional’; es decir, la captura del poder por medio de la violencia, entre otras cosas que no comparto”.
Pero antes de pasar de los cuarteles a la política partidaria, Ollanta Humala defendió durante años los principios del etnocacerismo, una doctrina nacionalista e indigenista fundada por su padre que reivindica la supremacía de los descendientes del Inca y de la “raza cobriza”. El etnocacerismo surgió en 1987 como una reacción alternativa a la guerrilla Sendero Luminoso, y fue bien recibido por muchos reservistas del Ejército peruano. Entre ellos, Antauro Humala, el hermano menor de Ollanta que cumple con una condena en prisión por un levantamiento militar en el que murieron seis uniformados.
Las pocas apariciones públicas de don Isaac trajeron fuertes dolores de cabeza a su hijo tras las elecciones. Hace un mes, en una entrevista con el programa Reporte semanal, el abogado de 70 años insistió en que los cobrizos tienen una “inteligencia superior” y en que los genes incaicos les han dado “dones de inteligencia por encima de las dotes intelectuales del amarillo asiático, el blanco europeo o el negro africano”. También llegó a decir que la homosexualidad y el orgullo gay son “una etapa de la degradación. Ese matrimonio entre hombres, todas esas cosas de la anticultura, eso es orgullo de la bestialización”.
Sus controvertidas opiniones no son el único motivo de polémica en torno del padre de Humala. Dámasa Gonzales, una ex empleada doméstica que trabajó para los abuelos de Ollanta desde los 12 años, denunció que Isaac la violó y embarazó en 1956. “Me llamó desde su cuarto que estaba en el segundo piso, y cuando entré él lo cerró y me dijo: ‘Cállate, cállate’. Después, cuando estaba encinta, también me dijo: ‘Vas a brincar el cerro para abortar’, así me ha dicho”, confesó Dálmasa al diario La República en 2006. La hija de esa supuesta relación nunca fue reconocida por el papá del presidente peruano.
En el historial de don Isaac aparece una última perla. En los años cincuenta, en plena dictadura militar, formó un grupo universitario de estudios marxistas-leninistas que tuvo entre sus integrantes al novelista Mario Vargas Llosa. El Premio Nobel de Literatura incluso retrató al “animoso Isaac” como un colorido personaje en Conversación en La Catedral. Seis décadas después, Vargas Llosa apostó por Ollanta en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales contra Keiko Fujimori. Casi un símbolo de la parábola ideológica que describió el presidente de Perú desde que se alejó de las ideas de su progenitor.



30/07/11 - 07:06