Publicado en edición impresa de pedido  

Quiero estar en la lista negra

0
Comentarios
| Este artículo fue leído
0
veces

Las listas negras son honorables. Piensen en las de Stalin o en las de la dictadura. Se supone que estar en una lista negra te complica la vida, pero a la larga la historia demuestra que es redituable. Desde el año 2003 integré honorablemente la gruesa lista negra de la revista Ñ que edita Clarín. Su entonces editor, Juan Bedoian, consideró que era necesaria la construcción de una lista de indeseables y yo, como muchos otros, fui a parar allí.
Debo reconocer que para ser una lista negra era bastante espaciosa y estaba bien iluminada. La compartíamos con Fogwill, Alan Pauls, Marcelo Cohen y Graciela Speranza, entre muchos otros. La revista Otra parte, dirigida por Cohen y Speranza, había publicado una serie de artículos sobre revistas culturares, y allí Fogwill se había despachado contra Ñ, lo que fue suficiente para que escritor, directores y consejo asesor terminaran en la lista negra conmigo, que lo único que había hecho había sido decir en una encuesta publicada por Página/12 que la revista Ñ me parecía la peor bazofia publicada en el país en los últimos cuarenta años. Entonces estábamos en diciembre de 2003. Tiempo después Fogwill me dijo que él ya no estaba en la lista negra de Ñ, que había hablado con el secretario de redacción del diario en un ágape y que no sólo le había negado la existencia de esa lista sino que le había prometido la tapa en cuanto saliera su próximo libro. Debo reconocer que me sentí un poco más solo entonces.

El alejamiento de Bedoian y la designación de personas más talentosas e inteligentes hicieron que esa lista, poco a poco, fuera desapareciendo. Hace un par de semanas mi nombre fue mencionado en una nota publicada en Ñ. Sorprendido, llamé a un amigo que trabaja en Ñ, quien me confirmó que mi nombre había sido erradicado de la lista.
Este es un pedido para que mi nombre sea devuelto a la lista negra de donde nunca debió haber salido. No me fue mal en estos años, creo que estar allí me trajo buena suerte. A quien corresponda, muchas gracias por anticipado.

*Escritor y traductor. Subeditor del suplemento Cultura de PERFIL.

Comentarios

Comentá en Perfil.com

Para comentar debes estar logueado,
ingresá a través de:


 

Últimas noticias

Últimas fotogalerías