la antesala de los candidatos opositores
La pelea es por saber quién polarizará con CFK
Los candidatos se juegan mucho en la elección de hoy: Duhalde, su futuro rol en el peronismo disidente; Alfonsín, el peso del apellido; Binner, la alternativa progre; Carrió, una buena cifra y Alberto, parte del PJ.
Eduardo Duhalde
En busca de la revancha
El ex presidente tiene, probablemente, su última posibilidad para llegar a la Casa Rosada. Se metió en la competencia para destronar al kirchnerismo porque, asegura, le está haciendo daño al país. Afirma que siente esa responsabilidad porque fue quien posibilitó la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia. Propone un gobierno de unidad que priorice el modelo agroindustrial. Si sale tercero detrás de Alfonsín, quedará fuera de la carrera por la presidencia y es posible que finalice su futuro político, al menos en las grandes ligas. Su alta imagen negativa es una carga que lleva sobre sus espaldas. Duhalde podría ser, en todo caso, un articulador del peronismo ortodoxo de cara al 2015. Dialoga con gobernadores kirchneristas y opositores. Si queda segundo detrás de Cristina, apostará todo su caudal a un ballottage y a recuperar a los “heridos” para lograr mayor cantidad de votos que le posibiliten pegar el salto al sillón de Rivadavia. Es muy difícil que el caudillo de Lomas de Zamora vuelva a presentarse a una elección si tiene una muy mala performance en estas primarias y en las presidenciales.
Ricardo Alfonsin
Por el premio mayor, en el nombre del padre
Iba a consolidar su liderazgo radical en una interna con el vicepresidente Julio Cobos, pero la conducción partidaria decidió consagrarlo como el candidato a presidente, corriendo de la carrera también al senador Ernesto Sanz. En las primarias pelea el segundo lugar con el peronista Eduardo Duhalde. Puede posicionarse como el rival a vencer el 23 de octubre. Se ofrece como el “cambio seguro”, como la alternativa al kirchnerismo. De su performance depende también la imagen de la UCR, que revivió con Cobos tras el rechazo a la 125 y también con la muerte del padre de Ricardo, Raúl Alfonsín. El candidato de la Unión para el Desarrollo Social (Udeso) también pondrá en juego su capacidad de hacer alianzas y construir poder. Se juntó con el peronista Francisco de Narváez, algo que fue cuestionado desde adentro del radicalismo. Privilegió ese vínculo por encima de una fusión con el frente progresista que encabeza el socialismo. En las urnas se verá si eligió bien. La posibilidad de que su candidato a gobernador saque más votos que él en la provincia de Buenos Aires podría ser un golpe fuerte para su figura.
Hermes Binner
La alternativa progresista
El socialista que gobierna Santa Fe se juega el futuro del espacio progresista. Si logra sacar un buen caudal de votos, aunque no compita por el segundo puesto, podría posicionarse en los próximos cuatro años como una alternativa para 2015.
Su espacio es amplio: contiene a Margarita Stolbizer en la provincia de Buenos Aires, a Víctor de Gennaro como diputado nacional, a Claudio Lozano en la Capital Federal y a Luis Juez en Córdoba.
Binner iba a construir un acuerdo con Ricardo Alfonsín, pero se alejó cuando el radical privilegió la alianza con De Narváez, a quien el socialismo considera conservador.
Tampoco pudo cerrar un acuerdo con Pino Solanas. Cuando se lanzó, se proponía tener buenos resultados en Capital, Santa Fe y Córdoba, pero sólo lo pudo lograr en su provincia. Ayer recorrió las calles de Rosario, bastión socialista. Visitó el bar El Cairo, lugar de parada de Fontanarrosa en las viejas épocas, acompañado por la electa jefa comunal Mónica Fein. El socialismo gestiona la capital provincial desde hace veinte años y la provincia desde hace cuatro. Ahora lo hará el delfín de Binner, Antonio Bonfatti.
Elisa Carrio
Del segundo puesto a la supervivencia
Es su tercera elección presidencial pero atraviesa su peor momento político. Según las encuestas, la Coalición Cívica podría quedar detrás del socialista Hermes Binner, con quien fue aliada en 2007 y 2009. Carrió quedó segunda en la presidencial anterior, detrás de Cristina Kirchner. Tenía un espacio más amplio. Después de las legislativas se fue aislando. Rompió la posibilidad de un acuerdo con el PS y con el radicalismo, en parte porque no quería asociarse a Francisco de Narváez. Se quedó con los propios. En lo personal, Carrió dice que está pasando por su mejor momento “porque apostó a la honestidad y la coherencia”.
Los otros aspirantes
La amenaza del 1,5%
Los candidatos que tendrían menor intención de votos se juegan, por sobre todo, la posibilidad de participar en las elecciones nacionales. De acuerdo a la reforma política impulsada en 2009, los partidos políticos necesitan obtener como mínimo el 1,5 por ciento de los votos emitidos (afirmativos y blancos) en las elecciones primarias, abiertas y simultáneas para poder entrar en la carrera a octubre.
Luego de la fuerte apuesta de Proyecto Sur en la elección porteña, su principal dirigente, Fernando “Pino” Solanas, pone en juego la participación de su partido no sólo en las presidenciales sino también su presencia en el Congreso.
El Frente de izquierda que encabeza el Partido Obrero (PO) focalizó su campaña solicitando el voto de los ciudadanos para poder superar el piso y así evitar quedar afuera de octubre. En las elecciones presidenciales de 2007, el partido de Jorge Altamira obtuvo el 0,61 por ciento de los votos. Lo votaron unas 116.689 personas.
Mayor riesgo corren otros candidatos, como José Bonacci, del Partido del Campo Popular, quien estuvo a punto de cerrar una alianza con el neonazi Alejandro Biondini.
AlbertoRodriguez Saa
Por una porción del peronismo
El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, compite este año por segunda vez como candidato presidencial. Su campaña se centró en su gestión provincial. En 2007, el puntano había quedado en cuarto lugar con el 7,64 por ciento de los votos. Lo votaron casi un millón y medio de personas. Pero los números lo ubicaron lejos del tercer lugar, obtenido por Lavagna-Morales, fórmula que obtuvo más del doble de esos votos. Esta vez, su principal objetivo será no quedar tan abajo del ex presidente Eduardo Duhalde, ya que ambos precandidatos quedaron enfrentados y se disputan la misma porción del electorado peronista anti K.



14/08/11 - 12:24