Publicado en edición impresa de Mia Maestro  

"Trabajar con Stone fue muy impresionante"

La argentina, de 33 años, lleva una década viviendo en Los Angeles, y sostiene que a veces aún lucha contra los clichés de los latinos. Filmó junto al director y Benicio del Toro, y también participó en la última de la saga Crepúsculo.

Gala. La actriz confiesa que es muy amiga de Salma Hayek y que en EE.UU. se siente mucho la recesión. |

Mía Maestro suele ser rotulada como “la actriz argentina que trabaja en Hollywood”. Y es cierto, seguro, ahí está su participación en la saga Crepúsculo (“doble participación, un pequeño papel como actriz y una canción en la banda de sonido”, aclara ella), su rol en Frida, donde compartió la pantalla con su amiga Salma Hayek, su presencia en series varias (Alias, por ejemplo), algunos tanques sueltos (la remake de Poseidón) y así la lista IMDB que cualquiera con dos pies en Hollywood debe tener. Pero por otro lado –o el mismo, es decir su doble vida de actriz acá y allá–, ha estado en películas menos cercanas al pocholo jolibud como Diarios de motocicleta, o La niña santa de Lucrecia Martel, o su gran salto en Tango, de Carlos Saura. El próximo jueves se estrena Agua y sal, de Alejo Taube, film con el que Maestro vuelve a las pantallas argentinas.

—¿Cómo llegaste a ‘Agua y sal’?
—Era un guión muy interesante: una historia muy normal y, al mismo tiempo, muy única y extraña. Tenía esa dualidad de ser una historia cotidiana, como casi fantástica, más cercana a la literatura fantástica. Tuve una conversación con Alejo, luego supe que Rosa Martínez Rivero y Violeta Bava iban a producir, y a pesar de no conocerlas, sabía de sus trabajos y me interesó participar. Luego, me hablaron de que estaba Rafael Spregelburd, y admiraba mucho su literatura y sus obras de teatro. Además, siempre estoy buscando volver a Buenos Aires.
—En ese sentido, de querer volver, ¿cuán difícil es el día a día en Los Angeles para una actriz?
—La vida del actor siempre es difícil porque no hay continuidad de trabajo. Igual uno se hace un poco adicto a esa vida de laburante nómade. Cuando agarrás una serie, ponele por dos años, uno ve que no está acostumbrado a tener un trabajo normal, ir todas las semanas. Pero tampoco tenés un horario, ya que, por ejemplo, los horarios en la televisión americana son una locura: uno llega a trabajar 18 horas diarias. Te las pagan, pero ¡son 18 horas!
—¿Te gusta tu vida allá?
—Estoy contenta, sí. Pero también está buenísimo venir acá, a mi ciudad. Los papeles que hago allá en Estados Unidos son diferentes de los que suelo hacer acá. La paleta de colores de los personajes que puedo hacer es muy amplia y eso para un actor es muy bueno.
—¿Sentís que te reducen al cliché de la latina?
—A veces sucede. Pero a mí no tanto, ya que puede haber tipos diferentes de clichés. En septiembre, terminé de hacer la última película de Oliver Stone (Los salvajes). Y el papel es el de una mujer mexicana que está más cerca del estereotipo, de la visión del latino estereotipado. Y la verdad es que nunca había hecho un papel así y Stone no sabía si yo daba, así que tuve que hacer un trabajo fuerte para conseguirlo.
—¿Cómo fue trabajar con él?
—Fue muy impresionante, para cualquier actor es un lujo. Yo trabajo casi toda la película con Benicio del Toro, ya que hago de la mujer de su personaje. Con Oliver las escenas son bastante fuertes, se ensayó mucho, sobre todo una escena muy violenta, con mucha coreografía personal. ¡Igual no hubo accidentes con Benicio del Toro!
—Ya que los dos conocen, ¿te preguntaron algo de Argentina?
—Sí, Oliver siempre habla muchísimo de política, él está muy politizado y al tanto de lo que sucede en América latina. Acaba de terminar una serie muy importante para ShowTime sobre la historia americana.
—¿Cómo se vive la recesión en los Estados Unidos?
—Se siente muchísimo. Pero, digo, está bueno en el sentido de que momentos críticos como estos, donde la sociedad sufre, permiten encontrar un ángulo para renacer, para descartar las cosas que no sirven, para ver con qué te querés quedar.
—¿Se siente en la oferta laboral en Hollywood?
—No. Porque cuando hay recesión, el espectáculo se reactiva, ya que la gente buscar engancharse con la ficción antes que con la realidad. No se ha notado tanto con puestos de trabajo allá. Al menos este año; los primeros años sí, pero ahora ya no.
—¿Es verdad que estás por participar en una película sobre Gardel?
—No, eso es mentira. De esa película me mandaron un guión hace tiempo, y dije que no, y de hecho no creo que la película se vaya a hacer. ¡No me acuerdo qué era! Leo muchísimos guiones y sinceramente no recuerdo, pero, sí, creo era su vida. A veces con las biopics es complicado porque se queda mucho en la imitación. Pero sería increíble que alguien hiciera una buena película de Gardel. Pero no, es mentira que yo vaya a estar ahí.
—Colaboraste en la saga ‘Crespúsculo’. ¿Podés decirnos si Robert Pattison y Kristen Stewart son novios?
—Eso se lo tenés que preguntar a ellos. Igual estar ahí es estar en cualquier otra película. Aunque sí, es raro firmar una película tan taquillera y gigante.
—¿Cómo vivís la situación contra la inmigración latina en Estados Unidos?
—El tema de la inmigración es muy duro, y uno lo enfrenta y vive todos los días. Sobre todo en Los Angeles. Gracias a Dios, Obama como presidente ha tratado de ayudar a los inmigrantes y legalizarlos. Pero es muy difícil porque la mitad del país, sobre todo los republicanos, están en contra, y eso es de una hipocresía horrorosa. En Estados Unidos, si uno no es un ciudadano legal, y no está en blanco, no se puede tener seguro médico. Ojalá Obama consiga la relección y pueda ayudar al grupo de inmigrantes, que es un grupo muy trabajador; digo, es un país fundado en la inmigración y por eso es lo que es.

 

La verdad detras de ‘crepúsculo’

Aunque Mía Maestro sostenga que el rodaje de Crespúsculo, donde es y será la vampira Carmen del Clan Denali, es algo que “se filma como cualquier otra película, es una película común y corriente”, esa fanática histérica por la saga de chupasangres veganos que todos tenemos dentro pide por más. “El rodaje se dividió entre Hungría y Canadá y duró seis meses, lo cual nos daba mucho tiempo libre para conocernos con los demás actores.” Obvio, el cholulo internacional sabe que entre esos nombres hay tres que son realeza en el Hollywood de hoy: Robert Pattinson, Kristen Stewart, Taylor Lautner. Los dos primeros se rumorea que son pareja. La respuesta de Maestro: “Eso se lo tenés que preguntar a ellos. Eso sí, son súper abiertos, súper simpáticos”. Aun así, cuando Maestro habla de la convivencia, el cholulo queda feliz: “Teníamos departamentos chiquititos donde podíamos cocinar; era mucho más hogareño de lo que uno cree, y comíamos entre todos juntos, nos cocinábamos.” ¿Pattinson? “El no cocina. La que cocina es Kristen.”¿Y Taylor Lautner? “No estuve mucho con él, ya que no compartíamos muchas escenas. Pero sí puedo contarte que Taylor, cuando yo llevaba mi perro al rodaje, lo cuidaba y jugaba con él.” ¿Quién es más lindo, entonces? “Eso no te lo puedo responder. Robert es simpatiquísimo y muy dado.” Eso sí, a la hora de reconocer el fenómeno, Maestro sostiene: “La première fue distinta, con fans gritando, copando durante semanas el lugar donde iba a llevarse a cabo”.

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