Publicado en edición impresa de jose luis anzizar en elsi del rio  

Líneas coloridas de un relato imposible

Continuación de la saga urbana que comenzó en 2012 con “Urban Birdwatching”, “Urban Papers” es el registro de su particular mirada sobre el entorno urbano. En oposición a los que definen las ciudades como ámbitos duros, grises y desangelados, Anzizar disfruta con sus formas, colores y texturas colocando su mirada al rescate de lo orgánico y lo poético dentro de lo concreto.

En muestra. Ambiguos, frente a los collages de Anzizar no se sabe si se trata de una vista en altura, el detalle de un plano vertical cercano o la vista desde adentro. |

Contemplar el mundo parecería exigir la inmovilidad: uno imagina al sabio zen en la posición del loto, con los ojos cerrados, mirando nada. Moverse destruye la contemplación: ofrece una visión alucinada del mundo. La inmovilidad es contemplativa. El movimiento es visionario. José Luis Anzizar (Buenos Aires, 1962) no sigue el camino contemplativo: lo suyo es el vértigo del movimiento. La imaginación como forma de aceleración mental. En su actual muestra Urban Papers pasa del viaje en avión (que había ocupado buena parte de la obra que produjo durante la primera década del siglo XXI, y que tuvo como eje su muestra Flying Colors, en el Recoleta) al recorrido por la ciudad. Urban Papers es una muestra tautológica y ourobórica: hace lo que dice, y lo hace en loop. Son papeles urbanos sobre el papel de lo urbano.

En su muestra anterior, Urban Birdwatching, Anzizar había comenzado a asociar su pasión por el vuelo con su amor por la ciudad: los pájaros lo hicieron aterrizar suave, dulcemente, en el caótico entramado de calles, parques, sonidos y reflejos que hacen de la ciudad un mapa mutante. Esa muestra se inspiraba en el arte de la observación de pájaros que viven en un entorno urbano. Ni la imágenes de los pájaros que usaba en la obra (tomadas de los dibujos de Roger Tory Peterson) ni el entorno en el que los instalaba tenían nada de natural: su mundo era la paciente construcción de un hábil artesano que disfruta con fruición la desmesura tropical de los detalles.

En las obras de su actual muestra predomina el collage de papel sobre papel (ama el Fabriano de 300 gramos). Con tramas cada vez más barrocas y coloridas, Anzizar dibuja recorridos urbanos. A vuelo de pájaro (¿pero por qué no imaginar que está filmando desde un avión?) recorta tres historias (digamos: la de una mujer que sale a trabajar, la de un maratonista y la de un niño que va al colegio) y traza todos los puntos que ellos recorren en la ciudad. Vistas desde el cielo, la densidad de estas historias de vida se adelgaza hasta convertirse en una línea que zigzaguea y se curva sobre sí misma. Pero también esa densidad se intensifica y adquiere una presencia absoluta: a diferencia de las miguitas de Hans y Gretel (que se comían los pájaros y por lo tanto no podían marcar el camino de regreso al hogar), las líneas coloridas que traza Anzizar perpetúan un relato imposible: el desplazamiento de los cuerpos que portaron historias que se han disipado.

Al contrario de lo que es un relato literario (que cuenta lo que sucede en una vida y desecha el camino en el que esa vida ocurre), Anzizar conserva al camino y deja que el relato pueda ser imaginado (es decir: visto) a partir del desplazamiento en el que fue posible. No se pierde relato en su obra: se gana profundidad. ¿Qué historia detrás de las historias nos cuentan estas líneas? La de la vida en la superficie: es decir, la única vida que conocemos. La que se hace viviendo: el sinsentido absurdo de haber nacido, vivir sin guión y sin guía y, sin embargo, reír alocadamente de alegría.

Anzizar pasa acá de la performance en la que se presentaba como aeromoza de Braniff (luciendo un trajecito diseñado por Emilio Pucci para la aerolínea norteamericana) a piloto de reconocimiento. Desde su cabina en el avión nos relata el dibujo de nuestras vidas: un mapa de colores maravillosos que sólo saben disfrutar los que son capaces de verlo desde una gran distancia. Vista desde lejos, la vida es una fiesta.


Urban Papers

José Luis Anzizar
Elsi del Río Arte Contemporáneo. Humboldt 1510
Martes a viernes de 14 a 20 y sábados de 11 a 15. Entrada gratis

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