Publicado en edición impresa de asuntos internos  

Si Frodo tuviese un celular

  • Por Guillermo Piro | 04/02/2012 | 23:52
0
Comentarios
| Este artículo fue leído
0
veces

El lunes pasado, Paul Mason, periodista multipremiado de la BBC y uno de los rostros del programa Newsnight, fue a la London School of Economics para ofrecer una lectura sobre el statu quo mundial y la transición histórica que estamos viviendo.

La suya es una visión personal y discutible, pero ofrece un punto de vista interesante sobre el mundo de hoy y de mañana. El discurso –que se puede leer en la web– es un resumen de su último libro de ensayos, Why It’s Kicking Off Everywhere: The New Global Revolutions (Verso, 2011). El título del libro hace referencia a las revueltas y revoluciones que desde 2009 están teniendo lugar en todo el mundo, desde países tradicionalmente proclives a manifestarse públicamente, como Italia y España, hasta superpotencias como Estados Unidos con el movimiento Occupy, pasando obviamente por la Primavera Arabe de países como Túnez, Egipto y Libia, actualmente ocupados en volver a los propios sueños política real, después de décadas de dictaduras sanguinarias. La pregunta a la que Mason quiere responder es: ¿estamos viviendo una de las crisis cíclicas del capitalismo o una revolución más profunda que indicaría el fin del “mejor sistema económico jamás inventado”? Su análisis parte de la aparición de un nuevo actor sociológico: el joven diplomado sin porvenir. Los futuros abogados, economistas, hombres de negocios (las personas que siempre se vieron beneficiadas por el capitalismo) de pronto se ven abandonados, fuera del sistema económico que los forjó y debería llevarlos a la gloria.

Comentando la Revolución Francesa y el ascenso de los jacobinos, el historiador Hippolyte Taine dijo: “Si tienes miedo de las revoluciones, no debes temerle al pobre, sino al abogado pobre”. Occidente está hoy lleno de abogados pobres,o que al menos ven delante un porvenir oscuro. Pero hay un detalle importante: todos tienen conexión a Internet.

Mason entonces sobredimensiona la importancia de los social network en las revueltas de los últimos años –precisando que lo que las desencadenó fueron factores político-económicos, no Facebook y Twitter, esenciales, sin embargo, desde el punto de vista organizativo–. Mason recuerda un video de 2009 donde se veía a una mujer golpeada por la policía iraní durante las revueltas de junio de aquel año. Inmediatamente subido a YouTube, el documento se volvió de dominio público en pocos minutos. El periodismo amateur ha hecho historia. Ahora la verdad histórica no yace más en los archivos del Estado, al seguro de ojos indiscretos, sino que puede registrarse en cualquier parte y ser compatida de inmediato. Esta velocidad lleva a Mason a una reflexión sobre el poder de los nuevos medios: “Dénle un celular a Frodo Baggings y la historia del Señor de los Anillos se acortará notablemente. O hagan la prueba de meter a Twitter en una historia de Jane Austen, o dénle a Ricardo III una conexión a Internet y un iPad; como simple ejercicio mental, metan la moderna comunicación vía web en cualquier historia escrita antes de 1980 y ésta se volverá más veloz o totalmente imposible.”

Según Mason, hay una presencia invisible que se encuentra en los social network y que representa lo que las personas intercambian cuando twittean, piden amistad o postean el link de una noticia: una dosis gratuita de bienestar personal.

Comentarios

Comentá en Perfil.com

Para comentar debes estar logueado,
ingresá a través de:


 

Últimas noticias

Últimas fotogalerías