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El fallo de la Corte Suprema de Justicia que limitó al 7 de diciembre próximo el alcance de la medida cautelar que interpuso el Grupo Clarín para suspender la aplicación de la Ley de Radiodifusión reactivó los movimientos en los medios, y promete sorpresas.
Aunque el grupo que comanda Héctor Magnetto confía en ganar tiempo pidiendo una ampliación de la medida cautelar si su demanda por inconstitucionalidad no está resuelta en diciembre, sus competidores ya trabajan en adecuarse a la norma y evalúan las chances de quedarse con alguna de las joyas de las que deba soltar el grupo.
Más allá del poder mediático de Canal 13, Radio Mitre y TN, la gran apuesta es ver quién puede entrar en Cablevisión, la operadora de televisión paga más grande de la Argentina y la caja más atractiva de Clarín, con ganancias de 600 millones de dólares según su Ebitda.
El grupo lo niega, pero fuentes financieras y del negocio de medios aseguraron a PERFIL que el socio de Clarín, David Martínez, del fondo Fintech, tendría intenciones de desarmar y vender su participación. El grupo UNO, en manos de Daniel Vila y José Luis Manzano, y Telecom habrían iniciado conversaciones con el inversionista.
Entre otros, éstos son algunos formatos que PERFIL ya detectó en otros grupos de medios para adecuarse a la nueva ley.
El camino del empresario kirchnerista Cristóbal López –que adquirió el grupo de medios de Daniel Hadad– para escaparle a esa restricción es argumentar que los peajes y la recolección de residuos no pueden ser considerados como servicios públicos. Un argumento difícil de defender.
Los efectos de la instrumentación de la Ley de Radiodifusión afectan a todos los grupos de medios, aunque todos saben que la pelea de fondo es por el espacio de poder que logrará conservar Clarín.